El Cajón supera los 285 metros y no prevén hacer descargas

Si el nivel sube de 287.50 metros sobre del nivel del mar se podrían hacer descargas de hasta 300 metros cúbicos por segundo. Patuca III está por debajo de los 289 metros.

Los niveles de la central hidroeléctrica Francisco Morazán, conocida como El Cajón, son monitoreados constantemente.
Los niveles de la central hidroeléctrica Francisco Morazán, conocida como El Cajón, son monitoreados constantemente.

TEGUCIGALPA.

El nivel del embalse de la central hidroeléctrica Francisco Morazán sobrepasó ayer su capacidad de operación normal, que es de 285 metros sobre el nivel del mar (msnm); sin embargo, las autoridades de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (Enee) recalcaron que no realizarán descargas de agua en los próximos días.

Rolando Rodríguez, director de generación hidroeléctrica de la Enee, dijo a LA PRENSA que la situación del embalse de El Cajón es estable, pues hasta la tarde de ayer se mantenía en 285.25 metros. La subida del nivel de agua es lento: a diario aumenta unos 50 centímetros, debido a que no hay lluvias en la cuenca y los ríos están llegando a su caudal normal.

El Cajón
Hasta la tarde de ayer, el nivel de la central hidroeléctrica era de 285.25 metros sobre el nivel del mar. Cada día, el embalse recibe de sus afluentes en promedio 541 metros cúbicos de agua por segundo. Actualmente, la represa genera entre 240 y 280 megavatios de energía, descargando por las turbinas unos 180 metros cúbicos al río.

Manifestó que si las condiciones climáticas son favorables no será necesario hacer descargas en los próximos días.

No obstante, si se presentan condiciones lluviosas que pudieran aumentar el nivel de la represa a más de 287.50 metros, se podrían hacer descargas controladas de hasta 300 metros cúbicos por segundo; pero esa cantidad no representaría daño en el caudal del río Úlua, indicó.

“La consigna de la Enee ha sido no descargar agua mientras podamos retenerla. Mientras podamos sostener el volumen de agua lo vamos hacer y vamos a descargar hasta que ya no podamos detener más agua, ya que podemos dañar la central y hay niveles operativos que debemos respetar, debido a que estamos prácticamente al filo de la navaja”.

Actualmente se vigila un fenómeno que se formó a unos 1,700 kilómetros de La Mosquitia; aunque su trayectoria es incierta se está monitoreando.

El ingeniero estimó que durante las lluvias El Cajón registró crecidas de entre 4,000 y 5,000 metros cúbicos por segundo, mientras que el río Úlua registró 6,000 metros cúbicos.

“Si nosotros hacemos descargas de 300 metros cúbicos por segundo no hace ningún efecto aguas abajo y en el valle de Sula no se sentirá, pero hemos previsto no hacer descargas considerando que amplias zonas del valle continúan inundadas y hay personas damnificadas y evacuadas que no pueden ir a sus casas porque están con agua todavía. Nuestra intención es retener toda el agua que podamos”, agregó el funcionario.

En el oriente

Patuca III
El nivel máximo del proyecto hidroeléctrico es de 290 metros; sin embargo, como aún no está en funcionamiento, durante la época lluviosa las autoridades para evitar que el nivel llegue a su máxima capacidad realizan descargas controladas cada media hora.

En el caso de la hidroeléctrica Patuca III, en Olancho, con las lluvias provocadas por Eta el nivel llegó a la capacidad máxima, que es de 290 metros, según indicó Miguel Aguilar, presidente del Sindicato de Trabajadores de la Enee (Stenee).

Agregó que el nivel del embalse ha ido bajando y está por debajo de los 289 metros, pues se realizan las pruebas técnicas para iniciar a generar energía.

No obstante, pobladores de la zona denunciaron que durante las lluvias las autoridades encargadas de la hidroeléctrica realizaron grandes descargas de agua, lo que provocó que unas 50 comunidades ubicadas aguas abajo resultaran afectadas.

Patuca fue golpeado con la tormenta, el nivel del embalse subió a poco más de 500 millones de metros cúbicos. Al ver eso, las autoridades de la Enee abrieron las compuertas de una forma irresponsable, lo que provocó inundaciones repentinas, la carretera principal del municipio quedó afectada, se perdieron varias hectáreas de cultivo de platano, de yuca; aún no se contabilizan los daños”, denunció el poblador Miguel Navarro.

La Prensa