Una reclusa embarazada y otra con niño en brazos fueron asesinadas en cárcel hondureña

La hipótesis más fuerte determina que la causa del crimen fue pelea de territorio.

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Familiares de las víctimas esperaban en las afueras de Medicina Forense que les entregaran los cuerpos de sus seres queridos.
Familiares de las víctimas esperaban en las afueras de Medicina Forense que les entregaran los cuerpos de sus seres queridos. /

Tegucigalpa, Honduras.

Las primeras indagaciones sobre el asesinato de seis mujeres privadas de su libertad en una cárcel hondureña ubicada en Támara, Francisco Morazán revelan que las ahora occisas tenían apenas unos días de estar en dicho recinto y se encontraban en calidad de detenidas.

El Instituto Nacional Penitenciario (INP) en comunicado dijo este domingo que el incidente se produjo luego que una de las reclusas aisladas provocara un incendio y al distraerse la fuerza de seguridad, otras recluídas perpetraron el múltiple asesinato.

Asimismo, revelaron que las seis mujeres muertas acaban de ser encarceladas por cargos como trafico de drogas, extorsión y otros delitos, por lo que esperaban juicio.

LEA: Incendio fue aprovechado para asesinar a reclusas hondureñas, dice el INP

"Las autoridades penitenciarias han realizado las coordinaciones con la Dirección Policial de Investigaciones (DPI), Ministerio Público y Medicina Forense, para que se investiguen los hechos y se deduzca responsabilidad penal a las personas involucradas en estos hechos violentos, asimismo, se aplicaran las sanciones estipuladas en el Reglamento Disciplinario para las Personas Privadas de Libertad", citan en el comunicado.

La hipótesis más fuerte determina que la causa del crimen fue pelea de territorio, según el INP.

Familiares pertenecientes a la Asociación de Privados de Libertad de Honduras, aseguraron que una de las asesinadas estaba embarazada y otra se encontraba con su hijo en brazos al momento del ataque de sus supuestas rivales.

Medicina Forense confirmó la información y reveló que los cuerpos de las víctimas presentaban en su mayoría un sinfin de heridas de arma blanca, incluso en una llegaron a contar más de 500 heridas de este tipo.

"Pedimos a las autoridades que separen las celdas de la mara MS-13 y la 18 porque las asesinas amenazaron a las que quedaron con vida que serían las siguientes", reveló a un medio de comunicación el familiar anónimo.

Los cuerpos de las víctimas están siendo entregadas a sus familiares en Medicina Forense de Tegucigalpa

La Prensa