Luis Larach: "El sector empresarial está entre la espada y la pared"

Los empresarios adelantan que tras la crisis, el panorama laboral será muy diferente al actual.

Foto de archivo. El empresario Luis Larach analizó la complicada situación que vive el sector empresarial debido a la crisis del coronavirus.
Foto de archivo. El empresario Luis Larach analizó la complicada situación que vive el sector empresarial debido a la crisis del coronavirus.

San Pedro Sula, Honduras

El sector empresarial hondureño se enfoca en evitar, a toda costa, que las empresas desaparezcan en medio de la crisis por el coronavirus, así ello signifique dolorosas reducciones temporales de personal.

Así lo estimó Luis Larach, expresidente del Consejo Hondureño de la Empresa Privada, Cohep, quien asegura que lo importante es tener empresas que permitan una reactivación económica cuando la pandemia pase.

“Estamos entre la espada y la pared, ya sea por la enfermedad o por la crisis socioeconómica que se viene por quedarnos en casa, más con economía endebles como la nuestra. A pesar que han querido satanizar a los empresarios por suspender o despedir a los empleados, debemos estar conscientes que se hace para que las empresas subsistan ya que sin las empresas no va a haber empleos. Trataremos de mantener los empleos, pero no podemos comprometernos en nada porque hay cero actividad y no sabemos por cuanto tiempo, nos estamos descapitalizando y los gastos continúan”.

Lea: Regresar al trabajo y al comercio es peligroso: Salvador Moncada

Sin embargo, Larach confía en que la situación será temporal para “en unos meses regresar a los estándares que teníamos” gracias a la recontratación que no es un compromiso sino una obligación.

“Volver a recontratar, más que un compromiso será una necesidad, porque lo más valioso que tenemos es el recurso humano, no las instalaciones. El recurso humano es lo más costoso por el desarrollo que implica y porque los empleados son los generadores de riqueza y nadie quiere perder eso”.

Turismo, el más afectado

Larach, dueño del Centro de Convenciones Copantl, agregó además que el turismo es el sector más afectado por la pandemia y será el que más se tarde en una recuperación.
Ante este panorama, las esperanzas de un salvavida están en el feriado morázánico en octubre, que a base de turismo interno podría ser un vaso de agua fresca en medio del desierto para el sector.

“El turismo a nivel mundial es el sector más impactado mientras dure la pandemia y es el de más lenta recuperación ya que no somos indispensables en la cadena y además afrontaremos la crisis económica posterior. El turismo de negocios, será el sector más afectado ya que va a tardar mucho más hasta que se levanten las restricciones por posibles contaminaciones y porque no hay empresas que no estén impactadas y buscarán reducir costos, No habrá eventos o convenciones y eso prácticamente deja de lado el esfuerzo que ha tenido la ciudad y Honduras por convertirse en un polo del turismo de convenciones en Centroamérica”.

El empresario reconoció que actualmente en San Pedro Sula, todos los hoteles permanecen cerrados y que el Feriado Morazánico se ve en el horizonte como un pequeño paleativo para la complicada situación que atraviesa el sector.

“Ante la proyección de que el turismo internacional se va a tardar en recuperarse, debemos enfocarnos en el turismo local para que haya una salida. Ya nos estamos preparando entre los hoteleros y la Cámara Nacional de Turismo para promover los paquetes. Estamoshablando con el Gobierno para hacer accesible ese descanso para los hondureños”.

Pero los empresarios también esperan la ayuda del gobierno y pasos significativos en temas como la energía, que le ayuden a reducir los costos de operación.

“En el tema energético, gracias a la crisis, el petróleo se ha desplomado y eso nos alivia un poco porque el 52% de la energía que consumimos es térmica, no así en la renovable, y hay que trasladar esas rebajas a la brevedad posible por parte de la Comisión Reguladora de Energía Eléctrica. Igualmente, y lo más importante que no se ha trabajado en nada, son las pérdidas técnicas. De cada 100 kilovatios producidos, 35 se pierden, y eso es lo más alto a nivel mundial. Nuestros vecinos en Centroamérica solo tienen pérdidas entre 11 y 15%. Lo nuestro es insostenible”.

Agregó también que así como se apoyó a las micro, pequeñas y medianas empresas, el Gobierno debe crear también planes para las grandes empresas.

“Si no hay una comprensión total de los gobernantes hacia todo el empresariado, incluso los grandes que tienen que cumplir con el sistema financiero, no será una situación sostenible. El gobierno está viendo la forma de reactivar a algunos sectores cumpliendo las normas de bioseguridad que se requieren y eso está bien, pero se necesita más. Ningún gobierno tiene la capacidad de sustituir a la empresa privada, al dinamismo, al trabajo y a la generación de riqueza; el apoyo que dio el Gobierno no ha llegado a todos, y es que es difícil, no estoy criticando a nadie, pero la economía es un sistema integrado desde la micro hasta las grandes empresas que son complementarias e interdependientes, entonces dejar por fuera a un sector no es bueno. Cuando las empresas grandes no pueden operar, las pequeñas encarecerán los precios y la canasta básica subirá. Eso hablando de la parte formal y hay que tener en cuenta la parte informal.”.

Para Larach, este es un momento también de reinventarse por parte de las empresas, ya que en su opinión nada volverá a ser como antes de la crisis.

“Nadie va a volver al pasado, nuestra forma de operar cambió debemos reinventarnos con bioseguridad que deberán estar presentes día a día, con disciplina, aunque eso genere mayores costos. También debemos tener en cuenta el tema del teletrabajo y muchas cosas seguirán siendo así para eficientar la producción”.

La Prensa