San Pedro Sula, Honduras.

Cuatro buses con 90 niños y 47 adultos deportados de México llegaron ayer a esta ciudad.

Desde las dos de la tarde llegó el primero de los cuatro buses con los niños migrantes a las instalaciones de la Dirección de la Niñez y la Adolescencia y Familia en esta ciudad. La última unidad arribó a las 8:30 pm, en la que venían 35 personas.

Miembros de Copeco, Cruz Roja Hondureña e Internacional y el Ministerio de Trabajo esperaron a los repatriados para darles ayuda.

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En el centro se cuenta con el personal médico y sicológico para la atención a los compatriotas.

A los migrantes les brindaron alimentación y medicamentos, también pasajes de transporte para las áreas cercanas de la ciudad. Para los que son originarios de los departamentos más lejanos del país se les ofrece albergue.

Al llegar a su patria lo único que traen es agotamiento e insatisfacción, ya que no lograron culminar su travesía.

“Lo que pido es volver a mi casa para descansar”, manifestó una joven de 24 años que viajó con su pequeño hijo de tres años.

Darwin Castillo venía con su esposa y su pequeño hijo. él relató que esta es la quinta vez que lo deportan y que su aventura no termina ahora, pues lo seguirá intentando hasta lograrlo.

Según Obed Puerto, oficial técnico de Copeco, se ha declarado un estado de emergencia y las instrucciones son brindar las mejores condiciones a los compatriotas.

Los funcionarios del Gobierno dijeron que además investigan la problemática del porqué de la masiva migración, especialmente de niños hacia Estados Unidos.