Honduras no renueva convenio de la Maccih con la OEA

Políticos y distintos sectores lamentan que el Estado y el organismo no hayan llegado a un acuerdo.

El convenio de la Maccih concluye el próximo domingo 19 de enero.
El convenio de la Maccih concluye el próximo domingo 19 de enero.

Tegucigalpa, Honduras.

La Maccih llega a su fin. El Gobierno de Honduras y la Organización de Estados Americanos (OEA) no llegaron a un nuevo acuerdo para la renovación de la Misión de Apoyo Contra la Corrupción e Impunidad en Honduras.

La Secretaría de Relaciones Exteriores de Honduras dio a conocer la noticia en comunicado de prensa emitido este viernes.

El Gobierno explicó que "no alcanzamos los consensos para la firma de un nuevo convenio entre el Estado de Honduras y la Secretaria General de la OEA".

Por su parte, la OEA lamentó que "la falta de acuerdo en las negociaciones para la renovación de la Misión se concentra en la imposibilidad de la Maccih de continuar acompañando y colaborando activamente a través de los equipos Maccih-Ufecic".

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En días recientes había trascendido que el gobierno de Honduras y la OEA crearían un nuevo mecanismo que estaría integrado por diferentes instituciones del Estado y de la sociedad, sin embargo, se informa que no habrá nuevo ente ni Maccih.

En ese sentido, el mandato de la Misión anticorrupción de la OEA concluirá el próximo domingo 19 de enero, cuatro años exactos después de haber sido creada.

La no renovación de la Maccih ocurre en medio del reclamo de diversos sectores sociales y políticos de Honduras, y de países cooperantes, que pedían la continuidad de la Misión.

Fracaso de delegación

Una delegación de altos funcionarios de Honduras viajó el pasado 27 de diciembre a Washington para iniciar las conversaciones con la secretaría general de la OEA. La misma estuvo integrada por Ebal Díaz, ministro de la Presidencia; Abraham Alvarenga, asesor presidencial; Ethel Deras, de la Comisión Nacional de Bancos y Seguros; y el canciller hondureño, Lisandro Rosales.

En su comunicado, la Cancillería señala que "la construcción de un nuevo convenio es importante considerar elementos como las denuncias de algunos sectores sociales económicos y políticos en Honduras en las que expresaron sus observaciones y desacuerdos con las actuaciones de algunos funcionarios integrantes de la Misión, que se interpretaron como excesos en sus facultades convencionales, derivando en las denuncias de supuestos afectados, quienes alegan haber sido atropellados en sus derechos y garantías constitucionales, así como la suplantación de las facultades constitucionales y legales e independencia de actuaciones de las instituciones del Estado en lo que tiene que ver con la justicia penal".

No obstante, el Gobierno hondureño lamentó "no haber alcanzado previo a la expiración del convenio" de la Maccih, "la construcción de un mecanismo en el marco de la Constitución de Honduras y el Derecho Internacional, que permitiese no interrumpir en el tiempo la colaboración de la SG/OEA a Honduras".

Una delegación de funcionarios hondureños se mantuvo en negociaciones con el secretario de la OEA en Washington.

Reiteró además su compromiso en el combate a la corrupción y la impunidad y aseguró que "buscará todos los mecanismos legales e institucionales para lograr la plena adopción de los instrumentos internacionales de combate a la corrupción".

"Con las lecciones aprendidas y con el acompañamiento de los cooperantes amigos, seguiremos trabajando en una nueva propuesta ante la OEA y otras organizaciones internacionales, y países amigos que son referentes mundiales en sistemas de transparencia y en el combate contra la corrupción", señaló la Cancillería hondureña.

El Gobierno hondureño reafirmó su "firme compromiso" para continuar "trabajando en la construcción de mecanismos más integrales que permitan seguir fortaleciendo las instituciones hondureñas y avanzar como sociedad en la prevención y el combate a la corrupción y la impunidad en Honduras".

Reacciones

Políticos y representantes de organizaciones civiles lamentaron que el Estado de Honduras no llegara a un acuerdo para la renovación de la Maccih.

Carlos Hernández, de la Asociación por una Sociedad más Justa, lamentó "profundamente" que la la OEA y el Estado no se hayan puesto de acuerdo para la renovación de la Maccih.

Recordó que la "Maccih está en el país producto del anhelo de un pueblo", por lo que "exhortamos para que las negociaciones continúen y se logre tener un mecanimo que mantenga las cosas positivas (de la Maccih) a través de la persecución penal".

Agregó que "como sociedad civil tenemos que seguir luchando para poder reducir la corrupción".

Concluyó en que espera que el 27 de enero se renueven las conversaciones para que el Estado de Honduras mantenga un mecanismo de lucha frontal contra la corrupción.

Salvador Nasralla, líder de la oposición política, calificó la no renovación de la Maccih como "un retroceso en las intenciones de combatir la corrupción que tenemos en nuestro país", y agregó que ahora "no hay esperanza" para el pueblo hondureño.

Otro en opinar fue el expresidente hondureño (2006-2009) Manuel Zelara Rosales, que criticó que "los niveles de corrupción en Honduras están en el Estado hondureño".

Zelaya Rosales también recordó que "el pueblo exigió la Maccih y se escuchó el clamor del pueblo... si el pueblo trajo la Maccih se debió escuchar el reclamo para la prórroga; no se escuchó y se está dando una bofetada al pueblo hondureño.

Convenio enviado al Congreso

La Corte Suprema de Justicia y el Parlamento hondureño manifestaron sus observaciones sobre la aplicación y alcances del convenio que dio origen a la Maccih.

El pasado 10 de diciembre, el Congreso Nacional recomendó la no renovación de la Maccih, debido a "múltiples violaciones a derechos, garantías y principios constitucionales".

La decisión se basó tras presentarse un informe de evaluación de la Maccih, que fue elaborado por los diputados Felícito Ávila (presidente de la Comisión), Leonor Osorio, Walter Chávez, Juan Carlos Ávila, Sergio Figueroa, Erik Alvarado y Dunia Ortiz.

En enero de 2016 se firmó el acuerdo entre Honduras y la OEA que dio vida a la Maccih.

Fueron 13 los casos de alto impacto que fueron judicializados por los equipos integrados de la Maccih y la Unidad Fiscal Especial Contra la Impunidad y la Corrupción del Ministerio Público de Honduras (Ufecic).

Los casos de corrupción presentados por la Maccih involucraron a diputados (actuales y anteriores) y funcionarios públicos.

El poder Ejecutivo, añade la Cancillería, "no puede dejar de valorar" la opinión de la Procuraduría General de la República sobre que toda extensión de un tratado internacional debe ser aprobada por el poder Legislativo, aunque el texto no sea modificado.

Sobre la Maccih

La Misión de Apoyo Contra la Corrupción e Impunidad en Honduras de la OEA fue creada el 19 de enero de 2016, después de que el presidente hondureño, Juan Orlando Hernández, solicitara un organismo anticorrupción a la Organización de Estados Americanos. La vigencia del convenio era de cuatro años a partir de la fecha de su rúbrica.

La Maccih llegó a Honduras en respuesta al clamor de los ciudadanos que en mayo de 2015 comenzaron a salir a las calles, para protestar por el millonario desfalco al Instituto Hondureño de Seguridad Social y otros casos de corrupción pública. El movimiento se llamó "Marcha de las Antorchas".

La Misión es la primera iniciativa de la OEA para combatir la corrupción en un Estado miembro.

La Misión Anticorrupción tuvo tres voceros; el primero fue el peruano Juan Jiménez Mayor, que renunció alegando poco apoyo por parte del secretario de la OEA, Luis Almagro. El otro vocero de la Maccih fue Luiz Antonio Guimarães (Brasil).

Después de la renuncia de Jiménez Mayor y de la finalización del trabajo de Luiz Antonio Guimarães, la peruana Ana María Calderón asumió la dirección de la Maccih de forma interina, pero el 2 de enero de 2020, a 15 días de la finalización de la Maccih, renunció a su cargo por motivos personales.

La Prensa