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Aumenta rechazo al nuevo Código Penal de Honduras

A muchos hondureños les preocupa el hecho de que en el Código se haya rebajado las penas de los delitos que tienen que ver con corrupción.

El nuevo Código entrará en vigor el 10 de noviembre.
El nuevo Código entrará en vigor el 10 de noviembre.

Tegucigalpa, Honduras

El rechazo al nuevo Código Penal de Honduras, aprobado el 10 de mayo por el Parlamento y que estaría entrando en vigor el 10 de noviembre, sigue creciendo entre diversos sectores del país que consideran que contiene muchas irregularidades, como pretender favorecer a corruptos y el crimen organizado.

El tema fue debatido este jueves en un hotel de Tegucigalpa, donde el Centro de Documentación de Honduras (Cedoh, privado) presentó el informe "El nuevo Código Penal y la situación actual de Honduras", a cargo del analista Manuel Torres.



"El Código está siendo adversado por amplios sectores de la sociedad, que aunque reconocen algunos avances en el mismo, se preocupan precisamente por las amenazas y riesgos que entrañan", dijo Torres en declaraciones a Efe.

A muchos hondureños les preocupa el hecho de que en el Código se haya rebajado las penas de los delitos que tienen que ver con corrupción y crimen organizado, por ejemplo, provocando una especie de amnistía y que beneficie a quienes ya purgan prisión, precisamente por ese tipo de delitos, agregó.

Torres considera que así como está el nuevo Código Penal, también "afectará directamente el trabajo que la comunidad internacional ha realizado en el país a favor de una lucha contra la impunidad".

El 50 % de las iniciativas que la Maccih (Misión de Apoyo Contra la Corrupción y la Impunidad en Honduras que depende de la Organización de Estados Americanos (OEA)), ha investigado y que pretende llevar a los tribunales, van a ser afectadas por este nuevo Código, subrayó el analista.

Añadió que "el Código Penal, político, está hecho a imagen y semejanza de las élites de poder en el país que se han diversificado desde el último Código que había sido aprobado en 1983".



"Estamos hablando de que es un Código que en esencia trata de proteger los intereses de grupos corporativos, lícitos e ilícitos; es decir, tanto de grupos corporativos privados, que actúan dentro de los márgenes de la licencia que el Estado les da en materia económica y de inversiones, como del crimen organizado que ha crecido enormemente en los últimos 30 años".

En opinión de Torres, lo más coherente frente a los reclamos de la ciudadanía, es que el Código debe ser revisado en su conjunto, reforzado en aquello que sea positivo y modificado en lo que no lo sea.

Además, la ciudadanía aboga porque se amplié el período que transcurre desde su aprobación a la fecha que está previsto que entre en vigor.

La elaboración del nuevo Código Penal ha contado con la cooperación de asesores jurídicos españoles, pero según señaló Torres, "entre el Código que ellos han propuesto y el Código que se ha aprobado, hay una considerable distancia".

"Aunque el Código tiene una inspiración que se dice de la jurisprudencia española, en la práctica resulta más bien ambiguo el contenido del mismo", acotó.

El director del Cedoh, Víctor Meza, también analista hondureño, dijo a Efe que "el sistema judicial del país está definitivamente en crisis, padece de una crisis de legitimidad, de credibilidad pública y, sobretodo, hay un marcado desfase entre la legalidad del sistema de la justicia hondureña y las necesidades de la sociedad".

Recomendaciones

Sobre el futuro del sistema judicial hondureño, Meza expresó que "no tengo razones para ser demasiado optimista, las cosa que están pasando son preocupantes".

Según Meza, "los códigos penales son instrumentos que tienen los Estados para ejercer la violencia legal que la ley les permite; por lo tanto, los límites son sinuosos, gelatinosos y explican con lógica, con legitimidad, los debates, las contradicciones, las luchas, las peleas que se ciernen en torno a ellos".

El presidente del Parlamento hondureño, Mauricio Oliva, dijo en recientes declaraciones a los periodistas que el nuevo Código Penal tiene "defectos e incongruencias", pero que los diputados están "dispuestos a escuchar recomendaciones".

Entre los sectores que han venido protestando contra el nuevo Código Penal figura el Colegio de Periodistas de Honduras, por considerar que atentaba contra la libertad de expresión y de prensa, sobre lo que ha conseguido una enmienda de parte del Parlamento.

Según Oliva, quienes tengan algo importante que aportar, fundamento y voluntad de sentarse con los diputados, "serán bienvenidos", aunque el ambiente que se percibe en el país y el mismo Parlamento, es que hay prisa para que el Código Penal entre en vigor en noviembre. EFE