Hasta por los aeropuertos enviaban droga a EEUU socios de los Valle

El 8 de noviembre sentenciarán al narco hondureño Osman Donay Martínez, quien se declaró culpable. “Mensajeros” pasaban cocaína en suelas de zapatos y placas de madera.

El narco hondureño Osman Donay Martínez Guevara se declaró culpable en una Corte del Distrito Este de Virginia.
El narco hondureño Osman Donay Martínez Guevara se declaró culpable en una Corte del Distrito Este de Virginia.

Virginia.

Los carteles de Honduras llegaron a traficar droga hacia Estados Unidos a tan nivel que hasta lo hicieron enviándola por aeropuertos, revelan documentos presentados en la Corte del Distrito Este de Virginia.

Así se afirma en informes del caso contra el narco hondureño Osman Donay Martínez Guevara, quien el viernes pasado se declaró culpable ante la justicia estadounidense de “Conspiración para distribuir cinco o más kilogramos de cocaína”, cargo que conlleva una pena mínima de 10 años de cárcel y una máxima de prisión de por vida.

En los nuevos registros se detalla que sentenciarán a Osman Donay Martínez Guevara el viernes 8 de noviembre de este año en la Corte de Alexandría a las 9:00 am (hora de Virginia).

El juez Liam O’Grady será el encargado de dictar sentencia contra el hondureño.

A cambio de declararse culpable, las autoridades de EEUU retiraron dos cargos contra Osman.

Hasta en los zapatos

La Fiscalía de Virginia detalló como varios miembros del cartel de los Valle Valle enviaban droga mediante “mensajeros”.

“Además de mover grandes cargas de cocaína a través de Centroamérica para su distribución final en los Estados Unidos. Algunos miembros del cartel Valle importaron cantidades más pequeñas y al por mayor de cocaína desde Honduras directamente a los Estados Unidos, incluso directamente al Distrito Este de Virginia, utilizando mensajería humana”, dice el informe de los fiscales.

Añaden: “Comenzando en 2010, el acusado (Osman Donay Martínez) conspiró con miembros del cartel de los Valle para obtener cocaína en Honduras, segregar la cocaína en las suelas de los zapatos y dentro de placas de madera, y enviar la cocaína a los Estados Unidos dentro del equipaje de mensajeros humanos quienes viajarían en aviones comerciales”, se describe.

La Fiscalía de Virginia agrega: “El acusado (Osman Donay Martínez) envió muchos envíos de cocaína de esta manera y trabajó con una red de otros conspiradores hondureños que hicieron lo mismo”.

Según fiscales, Osman Donay trabajó con José Adalí Amaya Argueta, José Raúl Amaya Argueta, José Inocente Valle Valle, alias Chentillo, Marlen Griselda Amaya Argueta, Delis Abner Martínez Palencia, Arístides Díaz Díaz, Dirlo Nolasco Argueta y otros, para importar cocaína a los Estados Unidos de esta manera. “Estos conspiradores proporcionarían a los mensajeros cantidades de cocaína que oscilarían entre aproximadamente uno y cuatro kilogramos ocultos para la importación”.

Las autoridades de Estados Unidos también aseguran que a menudo, los conspiradores compartieron mensajeros para que un solo mensajero llevara cocaína de varios cómplices en Honduras.

“Los mensajeros volaron a varios aeropuertos dentro de los Estados Unidos, incluyendo el Aeropuerto Internacional Dulles, en Sterling, Virginia, dentro del Distrito Este de Virginia”.

Redistribución

La Fiscalía del Distrito Este de Virginia señaló que “cada uno de estos conspiradores tenía una base de clientes en los Estados Unidos, aunque a menudo compartían receptores mutuos de cocaína en los Estados Unidos que redistribuirían la cocaína”.

La Fiscalía de Virginia indicó que entre mayo de 2011 y agosto de 2013, Osman Donay recibió al menos 85 transferencias electrónicas a su nombre por un total de aproximadamente $90,938 (L2.2 millones) por los envíos de droga.

Fiscales dicen que el 22 de marzo de 2012, las autoridades de Estados Unidos lograron interceptar un envío de 3.1 kilogramos de cocaína que conspiradores enviaron empleando un servicio de mensajería que ingresó a los Estados Unidos en un vuelo desde Honduras al Aeropuerto Internacional Dulles en Sterling, Virginia.