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Criminales amasan fortunas con los mototaxis

Crearon sociedades y obtuvieron permisos de explotación de rutas hace unos cuatro años.

Dueños de mototaxis pagan entre L1,000 y 2,000 al mes para poder trabajar en una ruta.
Dueños de mototaxis pagan entre L1,000 y 2,000 al mes para poder trabajar en una ruta.

San Pedro Sula.

En las comunidades rurales de San Pedro Sula y municipios vecinos, varias organizaciones criminales; entre ellas, la MS-13 y bandas delictivas independientes, están amasando nuevas fortunas a través del sistema de transporte de mototaxis.

Los grupos criminales han creado estructuras legales, como cooperativas y sociedades mercantiles, para apoderarse y explotar rutas internas en aldeas y colonias periféricas y evitar el ingreso de la competencia.

Hace más de 4 años, cuando no existía el Instituto Hondureño del Transporte Terrestre (IHTT) y la nueva Ley de Transporte Terrestre, esas organizaciones obtuvieron permisos de explotación que ahora son su principal instrumento de lucro y escudo legal.

Integrantes de esas organizaciones o simpatizantes han comprado mototaxis con dinero obtenido de la extorsión y narcomenudeo y las han puesto a circular con un número otorgado por la cooperativa o sociedad mercantil.

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A la vez, algunos ciudadanos desempleados que no necesariamente forman parte de la estructura criminal también han adquirido estos pequeños vehículos y han ingresado a las cooperativas para conseguir la autorización, y de esta forma trabajar legalmente en la ruta.

En la colonia donde yo vivo la MS es la dueña de la ruta, pero no todos los que manejan son mareros. Hay personas decentes también trabajando. Mientras uno use las mototaxis no hay problema, ellos no se meten a problemas con uno”, dijo una mujer que vive en una colonia del sector sureste de San Pedro Sula a Diario LA PRENSA.

Para tener derecho a un número, extendido por la sociedad legal creada por el grupo criminal, cada dueño de un mototaxi paga obligatoriamente entre L1,000 y L2,000 al mes. Este dinero va directamente a los bolsillos de los criminales.

En el municipio de Choloma, por ejemplo, opera una organización que, a través del sistema de mototaxis, capta L300,000 de 150 unidades en circulación.

Autoridades del Instituto Hondureño del Transporte Terrestre consultadas por Diario LA PRENSA aseguraron que en los últimos cuatro años esa entidad no le ha otorgado permisos de explotación a empresas de este sistema de transporte del Valle de Sula.

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En las comunidades suburbanas de Villanueva, Choloma y San Pedro Sula es de conocimiento público que el sistema de mototaxis es explotado por bandas y maras; sin embargo, los habitantes utilizan el servicio de transporte porque es la única opción que tienen.

Leandro Flores, jefe noroccidental de la Fuerza Nacional Antimaras y Pandillas (FNAMP), le confirmó a LA PRENSA que ellos poseen información fidedigna que en Choloma, El Calán (Villanueva) y El Ocotillo (San Pedro Sula) organizaciones criminales tienen control total o parcial de las mototaxis.

Para desbaratar estas estructuras criminales, según Flores, varias instituciones del Estado, además de la FNAMP, deben “empujar en la misma dirección”.

Nosotros combatimos los delitos de las bandas delictivas. Nosotros atendemos el delito en flagrancia, pero hay otros trabajos que son competencia de otras instituciones”, manifestó.