Más noticias

Imparables los divorcios en Honduras: 15 diarios

En 2018 se presentaron 6,698 demandas de divorcio, de estas 5,760 llegaron a una resolución final. Abogado revela que hasta por diferencias políticas hay separaciones.

Las resoluciones de divorcio de los juzgados de familia por la voluntad de ambos esposos también se incrementaron en los últimos años.
Las resoluciones de divorcio de los juzgados de familia por la voluntad de ambos esposos también se incrementaron en los últimos años.

Tegucigalpa, Honduras.

"Prometo serte fiel en la prosperidad y en la adversidad, en la salud y en la enfermedad, así amarte y respetarte todos los días de mi vida”.

Es el juramento que hacen las parejas cuando se casan, pero que quedan en el olvido en los eternos segundos de la firma del tan doloroso divorcio.

LEA: Diversión familiar y vida nocturna transforman a la colonial Comayagua

En Honduras se presentan al menos 18 demandas de divorcios al día, que es el inicio del rompimiento de la familia, base fundamental de la sociedad.

En 2018 ingresaron 6,698 demandas de separación y de estas llegaron a resolución de divorcio 5,760”, informó David Ramos, funcionario del Centro Electrónico de Documentación e Información Judicial.

La cifra de 5,760 indica que al día al menos hubo 15 divorcios.

Estadísticas de divorcios
Este fenómeno del divorcio está afectando a todo el territorio nacional, sin embargo, hay departamentos que manifiestan mayor incidencia anualmente, por ejemplo en 2018 Cortés registró 1,418 resoluciones de separación, Francisco Morazán 1,403 casos, Atlántida 534 y Yoro 461; en ese mismo sentido Comayagua reportó 455 divorcios, Olancho 216 y Copán 182 resoluciones definitivas.

Cortés es el departamento en donde se interpusieron el año pasado más demandas de divorcios (1,691), en las que más del 90% llegan a su término. Le sigue Francisco Morazán con 1,554 y Yoro con 639.

En el otro extremo están Ocotepeque con 93, Intibucá 57, Islas de la Bahía 65 y Gracias a Dios con 8 demandas de divorcio.

El Poder Judicial registró 3,548 demandas por lo contencioso mientras que por mutuo acuerdo fueron 3,150.

De los divorcios registró 2,791 por lo contencioso y 2,969 por mutuo consentimiento.

“El divorcio por lo contencioso es solicitado por solo uno de los cónyuges sin el consentimiento del otro y generalmente el juez determina la guarda y custodia, pensión de alimentos, compensatoria, régimen de visitas entre otros aspectos”, explicó Rafael Escoto, abogado de los juzgados de familia.

1,418
Cortés . El departamento con mayor número de separaciones y asimismo con más demandas de divorcio.

Agregó que la separación por mutuo acuerdo es mucho más rápida y la pareja llega a puntos de coincidencia con respecto a la patria potestad de los hijos, la repartición de los bienes y cantidad para manutención.

Las cifras de los últimos tres años sobre demandas y los divorcios varían.

En 2016 hubo 5,948 demandas de las cuales 4,616 llegaron a divorcios. En 2017 hubo 5,909 demandas y 6,104 divorcios, algunos de estos se interpusieron un año antes.

Causas. Los golpes, gritos, amenazas, insultos que traen consigo maltratos físicos y psicológicos, el desempleo que genera una situación crítica económica que abona en la separación de los matrimonios, además las infidelidades y celos son las principales causas de divorcio, explicó Escoto.

“Debemos fomentar principios espirituales para rescatar la sagrada familia en honduras”

Antonio Salinas, sacerdote

Advirtió que incluso hay cónyuges que se han divorciado por diferencias políticas e ideológicas que los han llevado hasta violencia doméstica.

Los juzgados de violencia doméstica reportan 58 denuncias diarias, las que el año pasado sumaron 21,311, además en 2019 solo en Tegucigalpa van 967 denuncias y 95 detenidos infraganti. El psicólogo Edmundo Pérez condenó que “el divorcio debería de considerarse como un crimen, porque causa un enorme dolor y traumas a los vástagos, asimismo los expone a violaciones, consumo de drogas y actos delictivos”.

El padre Antonio Salinas, párroco de la iglesia de Ojojona, reflexionó que “tenemos que conocernos a nosotros mismos antes de emprender un matrimonio y practicar los principios cristianos de tolerancia y aceptación de nuestra pareja, solo así podremos rescatar a la sagrada familia”.