En 223% aumentó migración de hondureños a EEUU

La oficina de Migración y Aduanas en Estados Unidos reporta que desde febrero de este año se observa un incremento de centroamericanos llegando a ese país.

Migrantes que integraban la caravana lograron ingresar a EEUU, donde pidieron asilo.
Migrantes que integraban la caravana lograron ingresar a EEUU, donde pidieron asilo.

Tegucigalpa, Honduras.

Del 1 de octubre del año 2017 al 30 de abril de 2018, el Servicio de Migración y Aduanas (CBP), por sus siglas en inglés, reportó un leve aumento de migrantes que llega a la frontera de Estados Unidos con la idea de cruzar con realación al año fiscal 2017.

Conforme al informe, en abril las cifras se dispararon al alcanzar un 223% de indocumentados. Ese porcentaje significa que 50,924 migrantes llegaron a la frontera, en comparación con los 15,766 de 2017.

Esta afluencia de ilegales ha disparado las alertas y a esto se suma la Caravana de Migrantes, que también puso la luz roja sobre ellos y reforzó las medidas en todas las fronteras estadounidenses. Incluso propició la creación de un plan de “cero tolerancia” contra los migrantes que crucen la frontera desde México sin documentos.

“Estamos preocupados por las disposiciones que está implementando Donald Trump. Esto amenaza incluso la separación de familias, estamos vigilantes para ayudar a los migrantes. El incremento de hermanos llegando es evidente, los hondureños hacen mayoría”, explicó Irineo Mujica, de Pueblo sin Fronteras.

Al alza

La preocupación no solo es el incremento de indocumentados, también es por el alto número de unidades familiares que siguen emigrando y que según el CBP aumentó en un 8%. Asimismo, creció el número de niños no acompañados en abril. El aumento es de 2%, pero de esa cantidad de migrantes no todos logran ser admitidos.

El reporte oficial del Servicio de Migración revela que solo en abril a 12,690 personas que se presentaron en los puertos de entrada en la frontera suroeste de Estados Unidos no las admitieron. En el año fiscal 2017, 111,275 personas fueron consideradas inadmisibles en comparación con 150,825 de 2016 y 114,486 de 2015.

Los motivos por los que son descalificados varían: puede ser porque son personas encontradas en los puertos de entrada que buscan la admisión legal en ese país, pero cuando pasan el proceso de entrevista se determina que son inadmisibles, o son personas que buscan protección humanitaria conforme a la ley y cuando se investigan sus casos no cumplen los requisitos, y otras porque retiran una solicitud de admisión y se regresan a sus países de origen en un corto período. Las fronteras que se han reforzado ante la avalancha de indocumentados son El Paso, Laredo, San Diego y Tucson.

Los centroamericanos

La Patrulla Fronteriza revela que de los detenidos en 2017 en la frontera norteamericana 66,807 eran guatemaltecos, 50,011 salvadoreños y 47,900 hondureños.

En unidades familiares ingresaron de Guatemala 25,163 familias, de Honduras 16,814 y de El Salvador 5,974.

“Es evidente el incremento de migrantes que están saliendo de sus países. Desde diciembre, la cifra de hondureños pasando por México y buscando entregarse a las autoridades migratorias ha aumentado, es más de un 20 por ciento que se refleja en los albergues. Otros han decidido quedarse en México”, explicó Alejandro Solalinde, del albergue Hermanos en el Camino de Oaxaca.

Mientras, las madres con sus hijos se arriesgan y buscan tener un cupo para quedarse. Llevan papeles, quieren argumentar que alguien de sus familias fue asesinado, que recibieron amenazas para que no se les niegue el derecho a permanecer en el país donde aseguran sus vidas cambiarán. “Yo no tuve suerte. Un agente de la Oficina de Aduanas nos expulsó. Nos dijo: ‘Aquí no hay asilo’”, relató triste Ana María Mejía, una hondureña al que se le extinguió el sueño americano.