Estados Unidos.

Aunque no lo parezca, la alfombra roja puede resultar un lugar muy estresante.

Las celebridades se esfuerzan por ofrecer respuestas ingeniosas a las preguntas que les plantean, y esquivar las que no les interesa contestar, mientras a su alrededor decenas de personas no paran de gritar sus nombres y de pedirles que posen para las cámaras.

La situación se complica aún más cuando la estrella en cuestión se tiene que desenvolver en un idioma que no es el suyo, como les sucedía a muchos de los artistas que acudieron este domingo a la gala de los American Music Awards celebrada en Los Ángeles.

Bad Bunny ha protagonizado uno de los momentos más divertidos de la entrega de premios cuando se paró a charlar con los enviados especiales de People TV, que le dieron la enhorabuena por todo su éxito y le pidieron que resumiera sus impresiones sobre su último año profesional.

En defensa del puertorriqueño, el reportero estaba hablando demasiado rápido y su cara de confusión lo decía todo: no sabía qué le estaban diciendo.

Sin embargo, en lugar de disculparse y pedirle que repitiera la pregunta más despacio, el artista decidió hacerle probar su propia medicina para que se pusiera en su lugar aunque fuera solo por unos segundos.

Te voy a ser bien claro, no entendí qué dijiste”, le respondió en español sin inmutarse.

Eso sí, pasados unos segundos añadió que no le había comprendido en un inglés más que aceptable antes de que el silencio incómodo se alarga demasiado, y acto seguido se echó a reír para aclarar que no se había enfadado.