¿Se puede trabajar más en menos tiempo? La respuesta es afirmativa, siempre que siga sencillas normas para organizar y aprovechar su horario laboral. La “regla de oro” se llama productividad.
Osmaro Mendoza, gerente general de Ceyse, dice que pasar más horas en el trabajo no equivale a producir más u obtener mejores resultados. Porque no es la cantidad de tiempo, sino la calidad del mismo.
Por tal razón, indica, la organización y la planificación son buenas estrategias para cumplir a tiempo las funciones laborales y mostrar productividad, responsabilidad y sobre todo poder disfrutar con la familia.
“No saber aprovechar el tiempo causa bajo desempeño y falta de dedicación a la vida personal”. ¿Se ha detenido a pensar alguna vez en qué forma los horarios de trabajo influyen en sus comportamientos, forma de ser y de relacionarse con los demás?
Usted, como todos, necesita disfrutar de su tiempo de ocio diario para utilizar esas horas como mejor le plazca, pero si dedica una desmesurada cantidad de horas al trabajo y le suma los desplazamientos de ida y vuelta a su hogar, no le quedará mucho “tiempo libre” para disfrutarlo.
Es importante que se comprometa y sea disciplinado, evite distracciones para que cumpla sus asignaciones en el tiempo establecido y así no esté obligado a quedarse más tarde.
Las estadísticas
La creencia de que más horas en el escritorio o despacho demuestran mayor esfuerzo, implicación y rendimiento no siempre coincide con la realidad, como demuestran estadísticas de países europeos cuyos trabajadores pasan muchas horas en el trabajo con escaso o nulo reflejo en sus niveles de productividad.
El problema no es sólo de los colaboradores, muchos de los cuales aún creen que pasar la mitad del día en la oficina les ayudará a ser más valorados y más eficaces.
Mejor vida laboral
Según Mercedes Sánchez-Apellániz, de la Universidad de Sevilla, existen empresas que alientan “el trabajo obsesivo”, en las que trabajar muchas horas es señal de dedicación y de promoción profesional, e irse de su área laboral a la hora normal de salida se entiende como una falta de motivación.
Tome en cuenta estos útiles consejos inspirados en la filosofía de “no se trata de trabajar muchas horas, sino de ser efectivo”, para que aproveche al máximo su tiempo. Si los pone en práctica, su jornada laboral le parecerá más corta y será más productiva y podrá disfrutar más de su vida personal.
A. Sea puntual. Cuanto antes entre, antes saldrá. Llegar a la hora le permitirá trabajar sin prisas y exigir salir cuando debe, pero si llega tarde, lo más probable es que comience el día estresado y los nervios lo hagan perder más tiempo.
B. Concéntrese. Aproveche bien el tiempo del que dispone. Piense en las tareas que debe realizar y abórdelas sin distraerse. Evitará la sensación de no haber hecho lo que debía o verse obligado a llevarse el trabajo a casa.
C. Respete la normativa. Intente cumplir su jornada y salir a la hora que le corresponde. Si se concentra y resuelve las tareas a su debido tiempo no tendrá que hacer horas extras, lo cual es un aliciente para ponerse a trabajar con rapidez y efectividad.
D. Busque la eficiencia. La productividad es lo importante. Trabajar muchas horas no significa trabajar más. No interesa si ha estado doce horas en la oficina, sino el resultado. Aplíquelo para su propio beneficio y el de su empresa.
E. Trabaje con rapidez. Es mejor que concentre su tiempo en vez de malgastarlo demasiado en detalles.
F. Diviértase y descanse. Cuando salga del trabajo desconéctese del todo y disfrute de su tiempo libre. La falta de productividad se debe en muchos casos al cansancio físico y mental.
G. Planifique. Organizarse es la única forma de sacar tiempo para todo.
Realice las tareas de acuerdo a su complejidad
Para una jornada productiva es imprescindible planificarla.
La elaboración no debería requerir más de veinte minutos, tiene por objetivo principal obtener la visión global de la carga de trabajo.
Es esencial dar máxima prioridad a todas las tareas complejas, pues el transcurso de la jornada laboral merma la capacidad de concentración y la eficiencia.
Retrasar la realización de tareas complejas es equivalente a exponerse a cometer errores, que en un estado de concentración óptima no se darían e implican trabajo extra, muchas veces innecesario. No se distraiga, recuerde que de su productividad dependerá su evaluación salarial.