La princesa japonesa Kiko ingresará hoy al hospital para preparar el nacimiento del que será su tercer hijo, originalmente esperado para la primera semana de septiembre, según informó la agencia de noticias Kiodo.
La casa imperial nipona rechazó hacer comentarios. La esposa de 39 años del príncipe Akishino, segundo hijo del emperador Akihito, ya es madre de dos niñas y su embarazo ha sido seguido con expectación ante los rumores de que podría dar a luz a un varón que heredaría el trono.
En la familia imperial japonesa no engendran un heredero varón desde 1965 y las leyes sólo permiten que los hombres suban al trono.
El hijo mayor de Akihito, el príncipe Naruhito, tiene una hija con su esposa Masako.
El año pasado, el primer ministro Junichiro Koizumi habló de una posible reforma legal para permitir que una mujer pueda asumir el trono y resolver así una eventual crisis por la sucesión.
El tema se postergó ante el tercer embarazo de Kiko. El mes pasado, la casa imperial reconoció que Kiko mostraba síntomas de placenta previa parcial, situación en la que parte de la placenta se coloca muy baja en el útero.
La semana pasada, la cadena de televisión estatal NHK señaló que se le practicaría una cesárea, citando a portavoces oficiales no identificadas.
“La princesa Kiko está en el noveno mes de embarazo y será hospitalizada para evitar el riesgo de pérdidas sanguíneas”, explicó el palacio imperial en un comunicado.
“Su estado es estable y el niño se desarrolla en buenas condiciones”.