Raúl de Molina, uno de los conductores de “El gordo y la flaca”, reveló que ha perdido gran parte de la audición y que los médicos ya le recomendaron un implante coclear debido al avance de su condición.
Durante la transmisión del programa, el presentador cubano contó que acudió al especialista tras cuatro años sin revisar su audición.
“No tengo buenas noticias porque fui al doctor del oído y me dice que he perdido el 80 y pico por ciento de lo que yo oigo", expresó De Molina, quien detalló que en uno de sus oídos conserva apenas un 18% de capacidad auditiva y en el otro alrededor de un 10%.
El conductor explicó que el problema no es reciente, sino que lo ha acompañado durante años y se ha agravado con el paso del tiempo.
“Lo tengo hace años y se ha puesto peor en los últimos años”, afirmó, al recordar que incluso su esposa suele llamarle la atención porque no escucha cuando otras personas le hablan en lugares públicos.
Pese a la pérdida auditiva, aseguró que puede mantener una conversación sin inconvenientes cuando habla cara a cara con otra persona. Sin embargo, reconoció que las dificultades aparecen en ambientes con mucho ruido, como restaurantes o espacios concurridos.
Raúl de Molina continúa siendo una de las figuras más influyentes de la televisión hispana gracias a su trabajo como conductor de "El Gordo y la Flaca", programa de Univision que presenta junto a Lili Estefan desde 1998.
Con casi tres décadas al aire, el periodista y fotógrafo cubano se ha consolidado como un referente de la crónica del entretenimiento, entrevistando a celebridades internacionales y cubriendo algunos de los eventos más importantes del espectáculo latino.
En los últimos meses, De Molina ha permanecido en los titulares por sus exclusivas periodísticas y por su presencia constante en el mundo del entretenimiento.
Recientemente defendió una investigación difundida en El Gordo y la Flaca sobre la salud del cantante Luis Miguel, asegurando que el equipo del programa realizó una investigación rigurosa y respaldó la información presentada al público.
A principios de 2026, el presentador también habló abiertamente sobre uno de los momentos más difíciles de su vida: el episodio de depresión que enfrentó tras una compleja recuperación de una cirugía abdominal.
De Molina confesó que las complicaciones físicas derivaron en una fuerte afectación emocional, una experiencia que decidió compartir para crear conciencia sobre la importancia de la salud mental y el apoyo familiar durante los procesos de recuperación.