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¿Por qué no quiero?

  • Actualizado: 24 septiembre 2009 /

¿Vaginismo? ¿dispareunia? Las mujeres que padecen alguna de estas disfunciones sexuales quizá desconocen los términos médicos, pero igual sufren sus consecuencias. Ellas dicen cosas como “me duele” e “intentamos pero no se puede”. “No pasa nada”, llegan a decir en terapia y ante eso les digo: “no lo intenten más porque van a sentir más dolor y a provocar que se cierre más la vagina”, cuenta Alma Aldana, doctora experta en educación sexual y sexología.

    ¿Vaginismo? ¿dispareunia? Las mujeres que padecen alguna de estas disfunciones sexuales quizá desconocen los términos médicos, pero igual sufren sus consecuencias. Ellas dicen cosas como “me duele” e “intentamos pero no se puede”. “No pasa nada”, llegan a decir en terapia y ante eso les digo: “no lo intenten más porque van a sentir más dolor y a provocar que se cierre más la vagina”, cuenta Alma Aldana, doctora experta en educación sexual y sexología.

    Con base en su experiencia clínica, Aldana asegura que 25 por ciento de las mujeres que acuden a terapia sexual buscando ayuda tienen vaginismo y 30 por ciento dispareunia, y solamente en 5 por ciento de estos casos padecen el mal por causas orgánicas. “La mayoría de los casos son psicológicos, propiciados por la educación de género que nos dan; a la mujer la educan para no tener placer en nada, mucho menos en lo sexual, y a ser complacientes con los hombres”, señala. Ideas como la asociación de la sexualidad con el pecado pueden propiciar que las mujeres guarden silencio y eso, sumado a la falta de información, provoca que no busquen ayuda. Aldana explica que la ansiedad generada por culpa o el miedo a ser lastimada por la pareja suelen ser motivos para, inconscientemente, “cerrar” los músculos vaginales. Es muy importante que la paciente reconozca su mal para acudir a un psicólogo o sexólogo para que le ayude a ella y su pareja a superar juntos este problema psicosomático.
    Otra de las causas de la disminución del placer durante el acto sexual se debe a los efectos orgánicos provocados por la menopausia.

    El climaterio
    Cifras en encuestas mundiales realizadas con mujeres en post menopausia muestran que más del 60 por ciento de ellas sufren dolor durante la relación sexual, lo que puede afectar su calidad de vida y de pareja. Incluso, el 75 por ciento de las parejas ven disminuido su deseo sexual a causa de la caída de los niveles hormonales, señaló la doctora Guadalupe Velasco. “Algunas de las consecuencias relacionadas con la caída de los niveles de estrógeno en la menopausia son el adelgazamiento del espesor de la pared vaginal. A causa de esto, la mujer en post menopausia puede ver disminuido su deseo sexual, sufrir mayor dificultad para alcanzar el orgasmo, frecuentes infecciones vaginales y en vías urinarias”, señaló la especialista. Velasco profundizó al comentar que otros graves problemas que ocasionan molestias locales a las mujeres post menopáusicas al intentar sostener relaciones sexuales son la resequedad vaginal, comezón y pobre lubricación durante el coito. Para disminuir estos problemas característicos de la post menopausia es recomendable acudir con su médico de confianza, para que él le recete medicamentos como el Estriol, administrado por vía vaginal. “Este medicamento normaliza el epitelio vaginal, eliminando resequedad e irritación, y además restaura la flora vaginal y el nivel de PH, impidiendo infecciones e incontinencia urinaria”, indicó.

    Efectos secundarios

    Las consecuencias más graves al no recibir un tratamiento oportuno, dijo, es la atrofia vaginal, lo que frecuentemente conduce a la sequedad vaginal, y que las relaciones sexuales se tornen dolorosas o incómodas. Además pueden presentarse ardor, comezón, flujo y sangrado vaginal ocasional, por eso es importante que la población femenina acuda regularmente con un especialista que de manera individual le recomiende la terapia más adecuada para cada caso. “El estriol es un tratamiento que permite restablecer el revestimiento de la vagina y la uretra, y que puede restaurar el PH normal de la vagina, por lo que aumenta la resistencia a las infecciones y corrige los problemas de sequedad vaginal, uno de los motivos del dolor en la relación sexual. “Una de las ventajas es que al tratarse de un estrógeno natural, con una acción altamente selectiva en el aparato genitourinario, no provoca daño en el tejido mamario ni el endometrio”, precisó.
    Además, tiene la ventaja de ser de acción inmediata, esto significa que en una hora se tienen los niveles máximos de concentración de Estriol”, agregó la especialista en ginecoobstetricia. “Adicionalmente, el tratamiento con Estriol no provoca efectos negativos sobre la presión arterial o el peso corporal, permitiendo además que su aplicación sea muy cómoda para la paciente pues viene en presentación de óvulos, crema y tabletas”, detalló Velasco.