El gobierno australiano presentó un prototipo de “ojo biónico” en el cual se han invertido más de 30 millones de dólares.
Este novedoso avance generado por la compañía Camberra puede convertirse en uno de los logros médicos más importantes de la generación, pues además de la posibilidad de devolver la vista a millones de personas, permitirá al país mantenerse a la vanguardia en la línea de investigación y comercialización a nivel mundial tanto en el campo médico como en la tecnología.
El “ojo biónico” se implanta parcialmente en el globo ocular y está diseñado para pacientes que sufren una pérdida de visión degenerativa y hereditaria causada por una condición genética conocida como retinitis pigmentosa.
Además dispone de una minicámara, colocada sobre una lente, que captura imágenes y las envía a un procesador que puede guardarse en el bolsillo.
Después el dispositivo transmite una señal a la unidad dentro de la retina que estimula las neuronas vivas dentro de ésta, que a su vez mandan las imágenes al cerebro.
Así, aunque los nuevos usuarios de este “ojo biónico” no puedan recuperar la vista en su totalidad, sí podrán distinguir puntos de luz que el cerebro podrá reconstruir en imágenes.