Los cortes románticos, la pureza de tejidos y la opulencia en diseño son la propuesta de los diseñadores para la moda nupcial de este año.
los creadores le apuestan a uno de los estilos que más gustan a las novias a la hora de casarse.
Y para un día tan romántico la mejor opción es un vestido que evoque este sentimiento.
Para ello, triunfan aquellos ajuares inspirados en épocas pasadas como el siglo XVIII o principios del XIX, los detalles en encaje, las lazadas o, en su vertiente más vanguardista, los dibujos de corazones.
Innovaciones
También, aquellos atuendos entallados, con cascadas de vuelos y detalles que desprenden femeneidad y buen gusto.
Las decoraciones varían dependiendo del tejido.
Algunos vienen copiosos de flores en seda y pétalos o bañados de cristales, pedrería y drapeados.
La textura es otro elemento fundamental. Los diseñadores ya no sólo visten en seda, encaje o satín.
Hay brocados, shantú corrugados y organzas que dan vida a torres de gran elegancia.
El corte del escote es otro elemento importante y reinan con gran poderío aquéllos como el corazón, estraple o de un hombro.
Para culminar esas obras de arte, el velo le da el toque aún más romántico al ajuar.
El tul en grandes cantidades y enormes fruncidos le da ese toque de misterio y clasicismo a la novia del 2007.
La sencillez y los diseños tradicionales que predominaron en años anteriores ya no son la tendencia y las pasarelas que exhibieron la moda nupcial hacen que las novias modernas se vistan de romance dejando atrás lo tradicional.
Retro
Para la novia 2007, vuelven los tradicionales guantes o mitones.
También los diseñadores le apuestan a los encajes, pero en menor escala y se enfocan en aquellas telas que visten con distinción.
Detalle
Los famosos modistos japoneses dejan a un lado su vanguardismo retomando el romanticismo, pero otros, en cambio, lo fortalecen.