La actriz que ahora triunfa en Hollywood, Eiza González, se ha caracterizado por mantener su vida en total hermetismo. Sin embargo, en días recientes decidió sincerarse y compartió una reflexión sobre su lucha contra trastornos alimenticios.
González afirmó que con lo expuesto busca generar conciencia sobre las batallas que muchas personas, como ella, enfrentan todos los días.
“La mayor parte de mi vida mi relación con mi cuerpo ha sido complicada. Comenzó a una edad temprana, después de la muerte repentina de mi padre, cuando lidié con la depresión comiendo compulsivamente—tratando de calmar el dolor que no había procesado. A los 13, había ganado 30 libras (aprox. 13 kilos) casi de la noche a la mañana, navegando el dolor, la pubertad y la confusión todo a la vez”, comenzó.
Eiza indicó que, ante el fatal panorama, todo empeoró con su incursión al medio artístico, pues se sumaron las críticas por su aspecto físico.
“A los 15 años, de repente fui puesta en el ojo público. Cada imagen era diseccionada, cada detalle criticado, y todos parecían tener una opinión sobre mi cuerpo, quién era y quién debía ser. Ese nivel de escrutinio alimentó, de forma natural, una profunda dismorfia corporal y me envió por un camino doloroso. Me volví obsesiva: constantemente me pesaba, valoraba mi valía en kilogramos (libras), y me preguntaba si perder más haría que la gente me quisiera, o que yo misma me quisiera”, expresó.
La protagonista de ‘Guerra sin reglas’ admitió que, tras años de lucha constante, y con ayuda de expertos, aprendió a aceptarse y amarse tal como es.