A pesar de lo duro que ha sido para la actriz Lindsay Lohan entrar en un centro de rehabilitación, un año después, la actriz admite que ha recuperado el control sobre sí misma y que es feliz con su vida.
'Ahora soy una persona diferente', confesó Lohan a la revista Harper’s Bazaar en su número de diciembre. 'Estoy feliz'.
Pero el camino hasta alcanzar la felicidad no ha sido fácil. Antes de entrar en el centro de rehabilitación, y haber sido detenida por posesión de drogas, Lohan confesó que se sentía sola. 'Estaba todo el día en discotecas y no iba bien. Estaba tan sola'.
Por fin ha decidido tomar las riendas de su vida y ser responsable, así que ahora está lista para seguir adelante. 'Tengo que ser consecuente con lo que hice, y estoy agradecida por lo que he sacado de esta mala racha', afirma. La joven de 22 años también ha tenido palabras de agradecimiento hacia Samantha Ronson, quien le está ayudando a mantener los pies en la tierra. 'Ella es una persona maravillosa y la quiero mucho', dijo Lohan.
Las dos nunca han confirmado públicamente la naturaleza exacta de su relación y se resisten a etiquetarla. La protagonista de 'Mean girls' niega categóricamente ser lesbiana, aunque la cosa cambia cuando le preguntan si es bisexual: 'Quizá sí'.
En cuanto a pasar por el altar, piensa que sí lo hará, aunque no sabe si con un hombre o con una mujer.