No tiene brazos, pero sí una gran bendición llamada optimismo. Así es Tony Meléndez, un talentoso cantante nicaragüense que llega a San Pedro Sula para cantar y tocar la guitarra con los dedos de sus pies.
La fundación Obras Sociales Vicentinas, Osovi, trae por primera vez a Honduras a este inspirador para que el público disfrute de un espectáculo mágico. LA PRENSA dialogó con él, días antes de su llegada compartiendo una gran lección de vida y amor por la vida.
¿Cómo es vivir sin manos?
Yo no siento que he perdido nada, hago tanto con los dedos de los pies, manejo coche, escribo, no siento que me hace falta algo, me siento entero.
¿Es congénito?
A mi mama le aplicaron una medicina llamada talydomina y esa medicina me quitó los brazos. Nací sin ellos.
¿Descríbanos a su familia?
Mi madre vive cerca de Los Ángeles. Tiene 68 años. Se llama Sara María Meléndez. Nunca me ha escondido nada y siempre nos trató igual a mis cuatro hermanos.
Ella tuvo que ayudarme un poquito mas con cosas que los brazos, pero siempre me enseñó a ser fuerte.
Ahora estoy casado desde hace 16 años y tengo dos hijos que me ven normal.
¿Cómo desarrolla la habilidad de tocar la guitarra con los pies?
Primero es usar los pies mucho, prácticamente para todo. Se necesita mucha práctica.
¿Por qué escogió la guitarra?
Había una en su casa e intenté como juguete y me salió algo muy lindo que me motivó a aprender más.
¿Le afectó no tener brazos?
Mi mente y corazón es lo que en verdad ha hecho algo en mi vida para ser fuerte. Yo siento que mis manos no me han cambiado, yo tenia fuerza y ganas de vivir.
¿Qué se siente ser tan admirado?
Mucho honor. Gracias a mi Dios, tal vez ven en mí a una persona sin brazos pero que inspira, y cuando me ve alguien con ojos tristes, cambia. Me dicen que soy inspirador.
¿Qué recuerda de la vez que le cantó a Juan Pablo II?
En Los Ángeles llegó Su Santidad y se buscaba un regalo al él. Querían algo diferente y me escogieron a mí para cantarle. Dos semanas después estaba frente al Papa. Sentí como si era un sueño. Estaba como gelatina porque todo el cuerpo me temblaba. Le canté “Nunca será lo mismo”.
¿Ha sido impedimento para realizar algo que se haya propuesto?
Siempre hay una lucha. Tuve que buscar de otras manera y preguntar, siempre hay momentos que son difíciles, pero yo siento que si es para lo bueno, para ayudar, si es para dar esperanza en la persona tenemos que seguir esos sueños.
¿Qué otros instrumentos ejecuta?
Un poquito del piano y la armónica o dulzaina.
¿También es compositor?
Sí, escribo y me inspiro en momentos de la vida, una mirada, un momento del corazón, mi música puede ayudar al hogar, depende de lo que estoy sintiendo en ese momento.
¿Escribió un libro?
Se llama “Un regalo de esperanza”. Habla de mi vida y fue escrita por mi y otro amigo.
¿Qué significa Dios?
Él es primero, el que me da fuerza, el más grande de todo, y quisiera darle un poquito de regreso.
¿Se ha sentido desolado?
Nunca he estado abatido ni al punto de quererme quitar la vida. Hay mucho que hacer y yo más que todo quisiera poder conocer y ver la vida. No entiendo porque tanta tristeza en las personas. Nunca me he sentido triste ya que Dios me ha bendecido con muchos amigos.
¿Qué le dice a aquéllos que dicen no puedo?
Me siento triste, porque es algo de la cabeza que en el mismo cuerpo. Si le falta algo, entonces comenzamos a usar la mente y salimos adelante.
¿Es feliz Tony Meléndez?
Totalmente, tengo mi familia, he viajado mucho y me gusta la vida y la comida de nuestros países es buenísima. Estoy impaciente por degustar la comida de Honduras.
¿Qué proyectos tiene ahora?
Seguir de gira llevando el mensaje “Sí, yo puedo”, para motivar, tengo una canción que se llama “Muévete” que habla de no quedarse quieto, dormido, que se puede hacer mucho en la vida. Ahora estoy comenzando la fundación Tony Meléndez.
Fechas
Tony Meléndez se presentará el 21 y 22 marzo en el Centro Social Hondureño Árabe. Valor de las tarjetas: L850, 600 y 300 lempiras. Teléfono: 552-2990.