El estreno de la película “Perfect stranger”, “Seduciendo a un extraño”, muestra la otra cara de Halle Berry, una actriz demasiado guapa para otrora ser tomada en serio que, como confiesa aprendió “de la forma más difícil” a acallar a sus críticos, nada menos que con un Oscar.
“Siempre estoy aprendiendo”, adelanta esta actriz de 40 años. “Porque si lo hubiera sabido todo antes, mi vida sería diferente”, añade, sin que exista ni una pizca de arrepentimiento.
“Perfect Stranger” es el vigésimo quinto estreno de su carrera, una filmografía que parece perfecta y en la que hay un poco de todo.
Está la Berry taquillera de X-Men o la trasgresora y rebelde junto a Spike Lee y su Jungle Fever.
También está la Berry animada, una de las voces de Robots o la inolvidable “chica Bond” de Die another day.
Todas esas, además de la ganadora del Oscar por Monster’s Bal, un premio que le ganó el respeto como actriz que su belleza ocultó a los ojos de muchos, además de provocar uno de los llantos más memorables de la historia de estos galardones.
“Como dije el día que colocaron la estrella con mi nombre en el paseo de Hollywood, soy una retrasada a nivel emocional, una verdadera esponja en cuanto me emociono”, confiesa.
Pero detrás de esta carrera con éxito, aunque con algún bache que otro, Berry tiene otros secretos a voces que, quizá llevada por esta cinta llena de duplicidades, la actriz no duda en confesar.
Entre ellos están sus problemas con la diabetes, una enfermedad que le fue diagnosticada ya de adulta a esta hija de madre blanca y padre negro y que, como asegura, le cambió la vida. , asegura.
Berry se ha convertido en una de las principales portavoces en la lucha contra esta dolencia crónica, además de uno de los ejemplos más bellos de lo que “una dieta sana y ejercicio” pueden hacer para controlar la enfermedad.
Otros aprendizajes han sido más duros, en especial en su vida afectiva, donde la estrella considerada entre las más bellas del planeta ha ido de un fracaso a otro.
Hija de un padre alcohólico que abandonó a la familia cuando ella tenía 4 años y que, según dice la actriz, abusaba de su madre, Berry se ha visto envuelta en dos matrimonios fallidos y con problemas.
Reconoce que intentó suicidarse tras su primer matrimonio con el deportista David Justice y describe su segundo fracasado enlace con el cantante Eric Benet como “horrible”, ex esposo al que acusa de ser un “adicto al sexo”.
“Como dice una frase de esta película, ¿por qué las mujeres poderosas acaban con hombres que son escoria?”, pregunta en voz alta sin dar una respuesta. Unida sentimentalmente al modelo Gabriel Aubry, 10 años más joven que ella, Berry se siente a sus 40 años en el mejor momento de su vida.
Lo dijo
“Yo pensé que iba a morirme, que la diabetes significaba la muerte”.
Halle Berry
Actriz