Una década después de que la princesa Diana y su novio Dodi Fayed murieron en un accidente automovilístico en París, un jurado investigador británico llega a la capital francesa esta semana para recorrer el camino fatal de los amantes y tratar de disipar las sospechas oscuras que rodean su muerte.
Aunque dos investigaciones prolongadas han echado luz sobre los sucesos que precedieron a la muerte, en esta visita el lunes y martes será la primera vez que un jurado investigador sale de Gran Bretaña.
Se teme la presencia de enjambres de paparazzi como los que persiguieron a la pareja en sus últimos momentos. El lugar donde se encontrará el jurado de 11 miembros es secreto, así como su itinerario exacto mientras la corte se encuentra en sesión, en París, no será divulgado.
Se sabe, sin embargo, que visitarán la Place de l'Alma, en el paso subterráneo donde se estrelló el Mercedes de la pareja y el Hospital Pitie Salpetiere, donde falleció Diana.
'Es muy difícil conducir este tipo de visita en la que se deja la protección ofrecida por el sistema judicial', dijo un vocero, quien pidió no ser identificado conforme a las normas británicas. 'De pronto, vamos a recorrer la calles de París sin ninguna autoridad legal sobre la gente que nos rodea'.
De acuerdo con las leyes británicas, este tipo de pesquisas son realizadas cuando alguien fallece de manera inesperada, con violencia o por causas desconocidas.
Diana, de 36 años, y Fayed, de 42, murieron junto con su chofer, Henri Paul, cuando su Mercedes se estrelló en el túnel de Pont d'Alma, poco después de la medianoche del 31 de agosto de 1997. El guardaespaldas Trevor Rees resultó gravemente herido, pero sobrevivió.
El grupo había dejado el hotel Ritz con destino a la residencia de Fayed, cerca del Arco del Triunfo. El padre de Fayed, el multimillonario de origen egipcio Mohamed al Fayed, dijo que esa noche celebraban su compromiso.
Si en verdad Diana y Fayed planeaban anunciar su compromiso al día siguiente, y si ella estaba embarazada con su hijo, son cuestiones que el jurado deberá aclarar.
Mohamed al Fayed afirma que la pareja fue asesinada por órdenes del príncipe Felipe, esposo de la reina Isabel II, para impedir que un musulmán se acercara a la realeza británica.
La investigación, encabezada por el juez de la corte de apelaciones Scott Baker, tiene como fin determinar dónde, cuándo y cómo murió la pareja. El proceso se inició el martes y se espera que no exceda los seis meses.
Nota del día
Diana de Gales lució amorosa y feliz, pocos minutos antes de morir
El último abrazo
El juicio por la muerte de la princesa Diana y su amante, Dodi Al Fayed, sigue indagando en las últimas horas de vida de la pareja, la fatídica noche del 31 de agosto de 1997.
La grabación del hotel donde se alojaban, el Ritz de París, refleja las últimas muestras de cariño que se prodigó la pareja.
El video del circuito cerrado muestra a la pareja antes de salir del hotel por una discreta puerta de servicio, en un vano intento de escapar de los paparazzi que los esperaban ante la puerta principal. Mientras esperan durante siete minutos en el lobby del hotel, Diana, siempre con su sonrisa tímida y radiante, inclina ligeramente la cabeza hacia Dodi, que le toma la mano con ternura y la acerca a él.
Un poco más tarde, Dodi le pasa cariñosamente la mano por la espalda, mientras esperan juntos el coche que los iba a llevar al apartamento de Dodi, en París. Las últimas imágenes de la princesa Diana subiéndose al coche donde murieron ella y Dodi Al-Fayed fueron exhibidas esta semana por primera vez, ante el jurado que analiza el caso.
El hijo de Mohamed Al Fayed abrazó tiernamente a su amada.
Sin embargo, lo más trascendental es la actitud del chofer, que ha sido analizada minuciosamente, pues podría confirmar los informes de la policía francesa, que aseguran que su estado de embriaguez fue la causa del choque. Antes de la tragedia, Paul aparece hablando con los paparazzi hasta en cinco ocasiones al frente del hotel, en cuya puerta se reunía la masa de fotógrafos.
También acudió en dos ocasiones a uno de los bares el hotel, lo que refuerza la teoría. Se espera que el proceso dure entre cuatro y seis meses, tiempo en el que deberá comparecer también el guardaespaldas de la Princesa, Trevor Rees-Jones, único superviviente del siniestro.