13/05/2026
12:40 PM

Jorge Eduardo del Cid, pianista con talento extraordinario

San Pedro Sula, Honduras.

Los dedos de Jorge Eduardo del Cid se deslizan confiados por las teclas del piano, entonces surgen melodías de maestros clásicos como Mozart, Bach y Clementi. Este jovencito de 12 años -alumno de la Academia de Música D’Cámara- debutará como solista este jueves 14 de mayo en el auditorio Juan Tuto Diffent de la Escuela de Música Victoriano López, EMVL.

Para este concierto que dura unos 45 minutos, Jorge Eduardo ha tenido que practicar aproximadamente 700 horas de la mano de su maestro óscar Barahona, fundador de D’Cámara.

Hace dos años y medio este talentoso estudiantes ejecuta el piano, pero llegar a dominar y protagonizar un concierto sin tener las partituras frente a sus ojos ha representado prácticar a diario de tres a cuatro horas. Además toca batería, violín y le gusta practicar el fútbol.

Jorge Eduardo es de pocas palabras, pero tiene magia en sus dedos para interpretar piezas de grandes maestros. No necesita ser un gran conversador, su mayor talento es hacer música. “Disfruto mucho de Mozart, me gusta porque es música tranquila. Tocar el piano es como viajar a otro mundo, me relajo, siento lo que toco”.

Uno de sus retos a futuro cercano es dominar el concierto 21 de Mozart. Y es que si 2015 es el año de su debut como solista en Honduras, el proyecto para 2017 es que debute como solista con una orquesta a nivel centroamericano.

Con humildad acepta que se siente nervioso, pero “a medida que estoy tocando entro en confianza”.

Los asistentes a este concierto benéfico tendrán la oportunidad de admirar la habilidad de este jovencito, pero también tendrán el placer de escuchar la interpretación de melodías de Mozart, Bach, Clementi y Gershwin.

Guía y amigo

Óscar Barahona, pianista egresado de la escuela Victoriano López y fundador de la Academia de Música D’Cámara, dice que Jorge Eduardo es un niño con “talento extraordinario”. “Cuando a un niño le toma cinco días desarrollar una clase y a otro solo un día, este último tiene talento extraordinario. Es el caso de Jorge Eduardo, le toma poco tiempo el aprendizaje. Después de esta categoría están los niños virtuosos”.

Para Barahona, el futuro de este joven pianista -que sueña continuar sus estudios en Rusia- es prometedor, pues sobre todo cuenta con el apoyo total de su familia.

“Jorge Eduardo sabe que hay alumnos más talentosos y otros menos talentosos que él, pero entiende que si estos últimos estudian con disciplina pueden superarlo. También comprende que la gloria y el honor es para quienes se lo merecen”, agrega el maestro.