Jesse y Joy han cambiado. El contenido de sus nuevas composiciones, su imagen y su responsabilidad en la música han sufrido una metamorfosis total que se verá reflejada en “¿Con quién se queda el perro?”, su tercera producción discográfica.
“Hemos estado en el gusto del público, por unos seis años, que lo agradecemos infinitamente, y la responsabilidad es quedarnos ahí y gustarle a otro público, otras edades y nosotros reenamorarnos de lo que hacemos. El reto es constante y día a día con nosotros mismos”, comentó Joy, quien, junto con su hermano Jesse, coincidió que este es uno de sus álbumes consentidos.
“Creo que es el disco que, si se acabara el mundo en 2012, nos gustaría que encontraran cuando empezara a nacer la Tierra, porque es un disco que, el día que ya no estemos aquí, es por el cual nos gustaría ser recordados. Lo vemos como el mejor disco que hemos hecho hasta ahorita, así como todo el trabajo que hemos hecho; pero creemos que este es nuestra obra maestra”, dijo Jesse.
Experiencia de lujo
La dupla de hermanos viajó a Londres, y estuvo allá dos meses para trabajar con el productor Martin Terefe, quien ha colaborado con Coldplay, Paul McCartney y Jason Mraz, entre otros, aterrizando un sonido más orgánico para su nueva propuesta musical.
“Lo que sucede es que te vas identificando más con las canciones, conforme van saliendo, con la etapa y la forma que la estás viviendo. Estas son experiencias más cercanas, a lo mejor en edad o en tiempo cronológico, y también sonoramente, porque es un sonido más orgánico, más vivo”, adelantó Joy, quien habló de su imagen, pues antes el color negro predominaba en su ropa.
“Creo que va muy de acuerdo con la música que estamos haciendo. Creo que va completamente de la mano, lo sonoro con lo visual que tenemos ahora y era un paso que teníamos que dar y que se diera solito, porque la manera en la que nos veníamos vistiendo y lo que veníamos haciendo iba congruente con nuestra imagen y hoy en día en ‘¿Con quién se queda el perro?’ se ve así”.