Cuando casi se cumple un año de la separación de Jennifer López y Ben Affleck, la artista ha dado una entrevista muy reveladora. En ella no solo cuenta cómo está y cómo se ha curado del dolor, sino también de uno de los momentos más delicados tras la ruptura.
La tristeza la invadió, no lo niega, hubo mucha terapia, mucha introspección y, sobre todo, muchas ganas de volver a ser ella. En ese camino había dos personas muy importantes, su razón de ser: sus hijos Max y Emme, hoy de 17 años.
Ellos fueron testigos de este difícil proceso personal de su madre quien, en medio del dolor, les hizo una promesa que ha cumplido de principio a fin.
"Les dije: ‘Les prometo que, aunque este es un momento muy difícil, van a ver cómo saldré de él mucho más fuerte y mejor'. Se lo prometí, y lo hice. Y así lo sienten ellos ahora mismo. Eso me da un gran sentido de paz en mi vida", expresó durante una reciente entrevista con el diario español EL PAÍS.
Aunque desde el exterior muchos pensarían que no ha logrado superar su separación con quien ha definido como el amor e su vida, JLo acaba de confesar algo tan bonito como inesperado de su presente. "Lo estoy pasando en grande. Honestamente, creo que estoy viviendo la mejor etapa de mi vida", aseguró.
El resultado es una Jennifer más feliz y segura de sí misma con un futuro lleno de planes. ¿El más especial? Seguir enamorada de ella y, con esa energía, ofrecer la gira de su vida a ese público que la espera.