Cartagena de Indias no necesita carta de presentación. Es el destino turístico más importante de Colombia. Mar e historia, hospitalidad, caribe, artesanías, fiesta, y sol todo el año. La ciudad posee todos los componentes necesarios para seducir a los visitantes, que se enamoran a primera vista y siempre repiten.
Cartagena ha sido muy fotografiada y sobre la ciudad se han escrito miles de páginas. No obstante, muy cerca de allí, hay un paraíso menos conocido pero igualmente sorprendente y hermoso: un conjunto de 27 islas, islotes y cayos que llevan el nombre de Islas del Rosario.
Playas aún vírgenes, aguas de color turquesa y azul celeste, y arrecifes coralinos ricos y bien poblados por peces de todos los tamaños, colores y formas. Un universo único, un delicado mundo submarino que hoy respira, pese a la inminente amenaza de desaparecer asfixiado por los desperdicios o convertido en collares de lujo, bajo los verdes islotes que asoman del Mar Caribe.
Zona de indígenas Karib
Es una zona denominada Archipiélago de Nuestra Señora del Rosario, ubicada en el municipio de Cartagena.
El Archipiélago es uno de los 46 Parques Nacionales Naturales de Colombia, y se encuentra a unos 50 kilómetros al suroeste de la ciudad de Cartagena.
Las islas del caribe estaban habitadas por indígenas de la familia Karib, que las abandonaron a la llegada de los conquistadores. En el siglo XIX fueron ocupadas por cimarrones y esclavos fugitivos, y a partir de la década de los 50 se inició una colonización urbana que se intensificó en los años 60 y 70. Gracias a su condición de parque natural, la zona se ha preservado, manteniéndose fuera de las redes de los grandes complejos turísticos.
En la actualidad, las islas dan cobijo a los pescadores de la zona y se han convertido en atractivos puntos de descanso de familias tradicionales de la costa caribe o de la capital colombiana, que han construido allí sus casas de verano, todo un paraíso exclusivo.
En 1977 se crea el Parque Nacional Natural Corales del Rosario y San Bernardo, con una extensión de 120 mil hectáreas, a fin de proteger y estudiar las más de mil especies de animales y plantas marinas que habitan la región.
La barrera coralina cumple varias funciones vitales, sirve de albergue y alacena de cientos de especies de peces y plantas marinas; forma, como su nombre lo dice, una barrera en el mar abierto donde se rompe el oleaje y a su vez, impide la entrada a las costas de tiburones y peces grandes.
En las Islas del Rosario coexisten tres ecosistemas: las lagunas costeras, los manglares y los bosques tropicales.
El manglar es un bosque tropical que crece en agua salada y poco profunda entre el mar y la tierra.
Los manglares también sirven de barrera entre la costa y el mar abierto, y concentran alimento para las especies de peces, crustáceos y moluscos que los habitan.
Las lagunas costeras tienen salida al mar y por tanto son de agua salada. Allí se concentran animales y peces pequeños, como cangrejos, medusas, camarones.
Los bosques tropicales secos se encuentran al interior de las islas de gran dimensión, como Isla Grande, que tiene 200 hectáreas. Están poblados por árboles y arbustos que crecen en terreno árido y seco.
Oasis natural
Las islas del Rosario invitan al descanso, a la contemplación de la fauna y flora marina y terrestre, y cuentan con las condiciones climáticas y la infraestructura para realizar diversos deportes acuáticos tales como submarinismo, careteo, esquí, windsurf, etc.
La mayoría de las Islas del Rosario son de uso privado, pero hay algunas como Barú, Tierra Bomba o la Isla San Martín de Pajares, acondicionadas como albergues u hoteles y ofrecen atractivas ofertas culturales y de entretenimiento.
Muy cerca de Cartagena se encuentra Tierra Bomba, una isla ubicada a tan sólo diez minutos en lancha de la península. Cuenta con una gran infraestructura hotelera y posee bellas playas, como la de Bocachica.
También próxima a La Heroica, está la isla de Barú, donde residen varias comunidades nativas que viven del turismo y la pesca.
El oceanario
A una hora de Barú en lancha se emplaza la Isla San Martín de Pajares, se encuentra una de las atracciones más características de la zona: el Oceanario, que funciona como un acuario, donde se exhiben muchas de las especies marinas de la zona: delfines, tortugas marinas, meros.
Ofrece al visitante maravillosos espectáculos protagonizados por tiburones y delfines.
Uno de los habitantes de la zona es el tiburón gato o nodriza, que se alimenta de crustáceos y moluscos que encuentran en el fondo del mar.
Estos inofensivos tiburones hacen parte de uno de los 'shows' más impactantes que ofrece el Oceanario, en donde los enormes animales saltan en grupo a una plataforma donde el entrenador los alimenta y les lleva a cumplir determinadas acciones.
El otro gran evento que ofrece este acuario es el espectáculo de los delfines, quienes ejecutan difíciles saltos y piruetas. También es posible nadar con los populares mamíferos acuáticos.
Asimismo, muy cerca del acuario, se puede gozar de un carateo espectacular donde se aprecian los corales y la fauna del caribe. Un mar vivo, fecundo, cálido, un paraíso en vías de extinción.