Aunque al principio fue aplaudida por su decisión de bajar de peso, ahora Jennifer Hudson es centro de comentarios por continuar adelgazando, hecho que fue evidente durante la alfombra roja de los premios Óscar.
La actriz lució en la gala del domingo pasado un vestido anaranjado de Versace, el cual, aunque fue alabado por varios especialistas de moda, a otros les llamó la atención por hacer notoria la delgadez de la joven.
“Jennifer Hudson está haciendo un acto de desaparición ante nosotros. Ella se veía tan esbelta en su atuendo naranja mandarina que casi desapareció cuando se volteó de lado”, consideró el sitio Hollyscoop.
En una entrevista con Oprah Winfrey el 10 de febrero, la actriz reconoció haber perdido 82 libras (antes pesaba 209 y ahora 127), hecho que ha empezado a preocupar a algunos nutriólogos.
“La apariencia de Jennifer Hudson me dejó reflexionando en qué medida se lleva al extremo la dieta de Weight Watchers (marca de comida dietética de la que ella es imagen).
“Jennifer se ve bien, pero cada que la veo parece estar cada vez más delgada y ahora está en un punto en que me hace preguntarme hasta dónde llegará”, indicó la nutrióloga Marisa Sherry en entrevista con CBS News.
Otros especialistas opinaron que la egresada de “American idol” lució igual de delgada en los Óscares que en los promocionales de la marca y que no hay nada de qué alarmarse.
En este punto coincide T. Kallmyer, nutrióloga del sitio Diet Blog, que señala que a veces los comentarios se exageran por tratarse de una artista.