Con el sentimiento de armonía absoluta, con el rock and roll y el placer por el placer, los mexicanos volvieron a ser hipnotizados por los Rolling Stones el domingo por la noche en el Foro Sol.
Sus majestades refrendaron una vez más el porqué de su poderío en la música a más de 40 años de su nacimiento.
Con un escenario que, aunque sobrio, brilló por su
espectacularidad gracias a un juego multicolor de luces y a una serie de triángulos tricolores decorando los costados, lo mismo que una enorme pantalla al fondo, las Piedras Rodantes cimbraron el Foro.
Una explosión original se dio con una serie de juegos pirotécnicos que dieron la bienvenida a los presentes, quienes sacaron a relucir sus celulares para dar la bienvenida al grupo inglés. Las contorsiones de Jagger, los gestos poderosos de Keith Richards en la guitarra, la seriedad contundente de Charlie Watts y la complicidad de Ronnie Wood enloquecieron a la gente. '¿Qué onda, México, eh? Hace ocho años estuvimos aquí, los extrañamos', dijo Jagger en español, como bienvenida. Así, 'It´s only rock and roll but i like it' y 'Jumping jack flash' fueron las dos interpretaciones con las cuales arrancaron el concierto. Mientras canciones de su nuevo disco 'A bigger band' se sucedieron durante la primera hora, clásicos como 'Angie' y 'Gimme shelter' hicieron que la gente no sólo gritara, sino que se quedara atónita ante Los Rolling Stones.