A diferencia de Denzel Washington y Morgan Freeman, Samuel L. Jackson le agregó siempre un “color” especial a las películas de acción. Desde “Jurassic Park” hasta “Star Wars”, “XXX” o incluso “Pulp fiction”, llevan su marca, su carácter, su talento. Y sin contar la última versión de “Iron Man 2”. Tiene el honor de figurar nada menos que en el libro Guinness de los Récords de 2009 como el actor que más recaudó en cine, con 7,420 millones de dólares en 68 películas. Increíble, pero real, le sacó el récord a Harrison Ford. Y la popularidad de Samuel L. Jackson es tan evidente, que la gente se para en medio de Hollywood, todos los días, para sacarse una foto con él, aunque realmente no esté...
El otro día llevé a pasear a mi hermano por Hollywood y justo al lado del Kodak Theatre, en el Teatro Chino, está el Museo de Cera con una estatua suya, en medio de la calle. ¿Usted pasó al menos por ahí? La gente ni siquiera tiene que pagar para verlo.
¿El Museo de Cera de Los ángeles? No lo vi todavía. Pero sé que estoy en la calle. En Nueva York, también. Recibo llamadas por teléfono o mensajes de texto de gente que me dice que no les devolví el saludo. Es increíble que tenga que decirles “¡No soy yo, idiota! Es una estatua de cera”. Incluso yo estuve parado al lado de una estatua parecida, la gente se sacaba fotos con ella, sin darse cuenta de que yo estaba ahí mismo, viéndolos.
¿Cómo hacen las estatuas de cera? ¿Tienen que pedirle permiso? ¿Lo fotografían o hacen algún molde especial?
La primera vez que me lo pidieron, yo estaba haciendo la película “Shaft” y tardaron como dos semanas. Venían y literalmente tomaban la medida de mi cabeza, el rostro y la distancia entre mis ojos, la nariz, me midieron todo. Después fueron a mi casa, revisaron entre la ropa que tengo y compraron algunas cosas mías; terminaron haciendo algo muy bueno. Trajeron un portafolios lleno de ojos y sostenían un par frente a los míos para buscar el mismo color. Y la primera la hicieron a la perfección. Después hicieron otra en Londres y siguieron por Estados Unidos. Creo que ya tienen como cinco.
¿Su personaje favorito de todas sus películas?
No puedo decirte si mi personaje favorito es éste o el otro. Usualmente, mi personaje favorito es el que estoy interpretando en ese momento.
¿Entonces en qué película está trabajando ahora? ¿Cuál es su personaje favorito hoy?
Ahora estoy en medio de una película que puede llegar a llamarse “Death game” (Juego de la muerte). El título original era “Fury”, pero pensaron que podía confundir a la gente que piense que era una película sobre el otro personaje de Nick Fury. Y por eso hay que cambiarle el título. Interpreto a una persona que maneja un sitio web con juegos de gladiadores en Internet donde la gente piensa que son simulados, pero son reales. Es un festival de sangre.
¿Es cierto que firmó contrato para recrear el personaje de historietas Nick Fury nada menos que nueve veces, en diferentes películas?
Sí. Y es divertido. Va mejorando porque estoy trabajando más y más. Poco a poco voy estableciendo bien quién es. Ahora lo siento más real. Ya no tengo que preocuparme tanto por caerle bien a la gente; puedo buscar algo más.
¿Podemos saber cuál será la próxima película en que lo veremos como Nick Fury, además de “Iron Man 3”?
Sí. “Capitán América” es la próxima. Empezamos el rodaje en cualquier momento. Por lo que tengo entendido, ya contrataron a la mujercita que interpreta a la novia, así que es un hecho.
¿Ya leyó el guión? ¿Nos puede adelantar algo?
No, todavía no. Pero ya me vas a ver. Yo voy a aparecer, seguramente. No me importa lo que hagan, yo voy igual. Necesito el cheque (risas).
¿Como actor, toma todos los personajes con la misma importancia, aunque uno como Nick Fury venga de una historieta?
Es mi trabajo como actor. Hice teatro y estoy acostumbrado a buscar la identidad de un personaje, estableciendo cierta relación para encontrar algo real en las emociones. Pero Nick Fury es mi lado infantil, como cuando yo solía ir al cine los sábados con amigos y al volver a casa pretendíamos que éramos los mismos que habíamos visto en una película. Y ahora me toca ser el que está en la pantalla para que otro chico sea el que vuelva a su casa pretendiendo que soy yo.
¿Necesita encontrar cierta verdad detrás de la ficción de un personaje así?
Bueno, hay una verdad en todos los mundos donde trabajo. Está la verdad de “Star Wars”. Está la verdad de “Jurassic Park”. Y también está la verdad de Nick Fury. Hay una verdad en todas esas historias. Hay que jugar con las reglas de juego de cada mundo. A veces hay que recibir las reglas en manos de alguien como George Lucas, pero hay que jugar igual.
¿A la hora de ver cine, qué estilo de películas va a ver? ¿Alguna de habla hispana, por ejemplo?
La semana pasada vi la película argentina que ganó el Oscar. Es muy buena. ¿Cómo se llama? ¿“El secreto de sus ojos”? Ése es el nombre. ¿Quién es el actor que hace del borracho?
¿Guillermo Francella?
Sí, es una película muy buena. La quise ver porque me había gustado mucho “The profit” y quería ver cuál era la película que le había ganado el Oscar. Y cuando la vi, entendí por qué ganó. Tiene una historia de amor con bastantes vueltas.
Morgan Freeman siempre se queja porque nunca protagoniza historias de amor en cine y usted alguna vez dijo: “Ninguno de mis fans quiere verme en una escena de amor”. ¿Todavía piensa igual?
Ninguno de mis fans querían verme así antes. Pero ahora tengo nuevos admiradores (risas). Ya tuve un par de escenas con Juliette Binoche y hace poco tuve otra con Naomi Watts en la película “Mother and child”.
¿El rodaje de una escena de amor es tan incómoda como dicen?
Imagínate: la última (con Naomi Watts) fue el primer día de rodaje. Y la verdad, así es mucho más fácil encontrar cierta química. Por suerte, ella era la que tenía que manejar la situación. Pero por lo general hay que llegar y preguntar los requisitos... dónde te puedo tocar, dónde no te puedo tocar, lo siento si me excito, lo siento si “no” me excito (risas). Es verdad, hay que disculparse.
¿A esta altura, hay alguna escena o personaje que tenga miedo de hacer?
No existe nada semejante, no. No siento la dificultad de sentarme y ver cierto rol, planteándome cómo diablos voy a hacerlo. Sólo me pregunto lo que puedo hacer, si me van a dejar hacerlo y trato de buscar aquello que necesite hacer para lograr que el personaje termine siendo mío y la gente piense que soy la persona indicada para el trabajo, porque a veces también tengo que convencer a ciertas personas de que soy quien quieren.
Sin embargo, usted es famoso por haberle quitado el récord a Harrison Ford como el actor que más dinero recaudó en cine. ¿El trabajo como actor, más allá de los millones de dólares, sigue siendo el mismo en una superproducción o una película de bajo presupuesto?
Cuanto más grandes son las películas, más grandes son los confites. Mejora el servicio de catering y el camarín es más grande, pero el trabajo se toma de la misma manera... espero. En las grandes producciones como “Iron Man” o “Star Wars” hay ciertas expectativas de súper heroísmo impreso, por el cual no hay que preocuparse. Sólo hay que ir y jugar como cualquier “pequeñín”. Pero cuando una película tiene una historia con gente real, hay que trabajar para que la gente, al verlos, tenga un sentimiento honesto y entienda lo que pasa en las diferentes relaciones.
¿Quiere decir que hoy ya no le tiene miedo a nada?
Al impuesto por las ganancias (ríe).
¿Y en el trabajo?
¿En el trabajo? A veces tengo miedo, cuando no tengo trabajo, cuando no sé lo que voy a hacer después de una o dos películas, tengo cierto miedo, pienso que es el final. ¿Habrán terminado conmigo? No soy como esos jovencitos vampiros... ¿qué voy a hacer? ¿Tendré que trabajar con ellos? Esas cosas pienso.
¿En qué momento de su carrera llegó a tener más dudas con su profesión?
Cuando uno se cae, es duro levantarse, lleva tiempo. Le pasa a todos. Y supongo que a mí me pasó justo antes de “Jungle fever”, creo que ahí tuve mi caída, cuando fui a un centro de rehabilitación para hacer todo lo que tenía que hacer, para levantarme y llegar adonde estoy.
Después de haber estado en tantas superproducciones de Hollywood, ¿le quedan algunos recuerdos en casa? ¿Guarda algo en especial de las mejores películas?
Tengo mi espada láser Lightsaber de “Star Wars”. Y me quedé con lo que solían matar gente en “Jumper”. Tengo cosas así, sí. Y si algún personaje lleva un buen traje en el cine, me lo quedo... seguro. Es algo que especifico en mis contratos (ríe). Eso sí, no los llamo recuerdos porque uso los trajes, no es “memorabilia”. ¿Viste el saco de la película “Shaft”? ¡Todavía lo uso!