Todo fue lujo, elegancia y una regia fiesta nupcial en honor a los ahora esposos Grace Facussé y Alfonso Lacayo.
La tarde del sábado, ante estrictas medidas de seguridad para los medios de comunicación social del país, contrajeron nupcias en el templo de la juventud San Juan Bosco, adornado con plateados candelabros de donde se desprendían lámparas chandelier en miniatura.
A la cita llegaron sus más cercanas relaciones sociales de Honduras y Nicaragua, país de origen del novio.
Vestidos de rigurosa etiqueta y glamour, los selectísimos invitados ocuparon por completo el recinto católico y fueron testigos de la misa de esponsales presidida por el padre Roberto Paiz.
La novia llegó sencillamente elegante. Para ese gran día escogió un discreto y fino diseño salido del atelier de la artista de la alta costura libanesa Reem Acra, de clásico corte 'palabra de honor' y de sutil falda al sesgo salpicada con cristales boreales bordados en inspiración barroca.
Tras la misa, sus padres Mario y Marina Facussé y Donaldo y Alina Lacayo estamparon sus firmas en el libro de actas y junto a ellos, los padrinos Graciela Facussé, Faride y Jacobo Handal.
Recepción
La boda Lacayo Facussé continuó con una imponente celebración en todos los salones del hotel Clarion, donde las diseñadores de eventos Ericka y Claudia Simón plasmaron su ya reconocido buen gusto, prescindiendo de las flores y adornando únicamente con lámparas barrocas en hierro forjado, cristales de murano y Swarovski y velas de tenue luz.
Para amenizar el festín, la popular e incansable orquesta guatemalteca Coronobo se encargó del repertorio musical.
Los asistentes fueron atendidos por un ejército de camareros que dispusieron seis tipos de menú: árabe, thai, japonés, mediterráneo, gourmet e internacional, acompañado de la exquisita champaña francés Moët Chandon, vinos de la casa Concha y Toro, tequila importado de México y más de seis clases de ron y whisky.
La recepción continuó hasta el amanecer y más aún con el show bailable ofrecido por los invitados nicaragüenses que encendieron aún más el festejo.
Grace y Alfonso escogieron para su luna de miel un romántico tour por distintos países de Europa durante varias semanas; a su regreso fijarán su residencia en Nicaragua.
Recuerdos
Para las fotografías se escogió al staff de Hollywood Bodas, mientras que el pastel de pastillaje y columnas de espejos fue obra de Vicky Motz.