El despertar de Madonna ante la crisis en Malawi, una nación empobrecida de África donde un millón de niños quedan huérfanos a consecuencia del sida, ha tenido muchas consecuencias.
La estrella del pop adoptó uno de esos huérfanos, su hijo de tres años David. Además la cantante construye en el lugar una escuela.
En su documental 'I Am Because We Are', ella misma cuenta la historia desgarradora que se vive en Malawi. Hasta la fecha el material había tenido una audiencia limitada que sólo lo pudo ver en festivales y algunas salas de cine.
Sin embargo, mañana la película se transmitirá en la televisión abierta estadounidense, a través del Sundance Channel, en conmemoración del Día mundial contra el sida.
El largometraje fue escrito, producido y narrado por Madonna y dirigido por Nathan Rissman. En él se consultan expertos incluyendo al ex presidente Bill Clinton y el arzobispo Desmond Tutu.
Satisfecha con documental
Pero el poder real del filme radica en sus imágenes, que son consternadoras aunque salpicadas por escenas aquí y allá que reflejan esperanza y una voluntad férrea de sobrevivir.
'Tengo muchas metas', dijo Madonna, durante una entrevista telefónica reciente desde su residencia en Manhattan. 'Yo llegué al punto en el que pensé ‘estoy siendo súper ambiciosa, estoy tratando de decir demasiado (en el documental), nunca lo voy a lograr’. Pero me siento orgullosa del hecho de que sí pude dejar claro todos mis puntos'.
Entre esos puntos el más fuerte es que en toda crisis hay soluciones, aunque sean difíciles de lograr. Por eso, la película ofrece a la audiencia un menú de diferentes respuestas constructivas.