Es una capitalina que tuvo que adaptarse desde hace dos años a la vida en San Pedro Sula. Su fascinación por la moda e interés por superarse profesionalmente le han ayudado a asumir nuevos retos y responsabilidades en la empresa que promueve la venta de productos de dos firmas europeas tan reconocidas como MNG y Benneton. Karla nos relata sus vivencias y comparte con las lectoras de Amiga un vistazo a su ajetreado rol de ejecutiva en negocios que proponen tendencia y glamour.
¿En qué consiste tu trabajo?
Consiste en velar por las ventas en las tiendas, donde debo cuidar la comercialización del producto, así como la exhibición del mismo, seleccionar ropa de escaparates y armarlos, asimismo, toda la parte de entrenamiento del personal asistiéndolo en su trabajo y asesorando en imagen a las clientas para que salgan satisfechas de nuestras tiendas.¿Cuál ha sido tu mayor reto al trabajar por 10 años para franquicias tan importantes como MNG y Benneton?
La verdad que es una experiencia increíble el poder involucrar con franquicias tan importantes a nivel internacional, donde uno aprende a desenvolver la creatividad desde la tarea más pequeña hasta la más compleja como administrar una tienda.¿Qué es lo que más te gusta y qué te estresa más de tu trabajo?
Lo que más me gusta es cerrar una venta y sentirme realizada al ver la cara de mi clienta satisfecha por su compra, aunque al mismo tiempo esto es lo que más me estresa ya que puedo tener días de éxito en mis ventas como días que no.
En moda las sampedranas somos diferentes a las capitalinas, ¿cómo definirías a ambas?
Son dos ciudades muy diferentes con necesidades y climas distintos. Tegucigalpa, es una ciudad política, aristocrática, donde la mujer es más de oficina y más glamour. Las sampedranas, son más bohemias, sporty y mucho más casuales, en su manera de vestir.
¿Te consideras “fashionista” o adicta a la moda?
Me considero ¨fashionista”, porque sigo las tendencias de moda del momento pero les inyecto mi propio estilo; una adicta a la moda se viste de acuerdo a lo que dicta la tendencia del momento sin importar cuál sea, y en lo personal me gustan los equilibrios.¿Qué piensas de las mujeres que viven para su trabajo y se olvidan de sí mismas? ¿qué les recomiendas?
Pienso que las mujeres venimos a esta tierra con una gran misión, debemos disfrutar nuestro trabajo sin dejar de vivir porque desde ese momento se está perdiendo la visión.
Debemos disfrutar de la maravilla que somos, amarnos a nosotras mismas sabiendo el valor que tenemos. Les diría que el trabajo es un instrumento para la vida, no la vida.