El final del viaje. Hemos recorrido durante media hora el espacio, conociendo Marte, Saturno y Mercurio. Descendimos con Neil Armstrong en la Luna y ahora sabemos cómo ubicar en el firmamento la constelación de la Osa Mayor. Ha sido un viaje tan extraordinario que no puedo negarlo: hemos sido 23 los niños que nos hemos divertido en el Planetario de San Pedro Sula.
Yo tenía mucho tiempo de prometerme que visitaría este sitio y al fin lo pude hacer. Y créanme que valió la pena.
Descubrí las bondades del único bosque nublado del departamento de Cortés: el parque nacional Cusuco. Sus animales, sus cascadas, su flora y las razones por las que debemos protegerlo. También aprendí sobre el ciclo del agua y de los ríos que dan vida a San Pedro Sula. Y como la vida no está exenta de peligros, gracias a una colaboración de los bomberos municipales de esa ciudad, pude sentir lo que se siente estar en un terremoto y todas las medidas que deben de tomarse cuando se está en esos percances.
Los museos son lugares para dejar volar la imaginación. Especialmente, cuando son museos interactivos con guías amables que se olvidan de ser adultos y enseñan jugando.
En este sitio en la entrada norte de la ciudad, contiguo al Gimnasio Municipal, los niños acuden de todo el Valle de Sula (y hasta del occidente del país) y por L 20 pueden viajar al espacio en el planetario más grande de toda Centroamérica.
La visita incluye el museo (de hecho, el nombre oficial de la institución es Museo para la Infancia El Pequeño Sula), donde diversas salas permiten un recorrido de mucha alegría y conocimiento. La ciudad y sus oficios, la radiografía, el terremoto y otras salas son parte de la diversión.
Cinco guías, especialistas en pedagogía, ayudan a interpretar a los niños el caudal de conocimiento que aquí recibirán.
A esto se suman las noches de observatorio que se desarrollan al aire libre con la ayuda de un telescopio portátil, dos veces al mes.
También están los talleres de pintura con Darío Banegas, talleres de música con Fonchín Flores y hasta eventos sociales particulares (el museo se puede alquilar para celebraciones de cumpleaños infantiles e incluye la visita al museo y al planetario).
Sus horarios son lunes a viernes de 8 am a 5 pm y los sábados de 8 am a 12 m y de 2 a 5 pm. Los teléfonos son 25565114/16.
El Pequeño Sula es un sitio que vale la pena para proporcionar sano esparcimiento a nuestros hijos. Y para que renazca el niño que todos llevamos dentro. Se los garantizo.