Con la llegada de la Semana Santa se reviven las costumbres y tradiciones, especialmente en los pueblos.
Aún se escucha en boca de las abuelas decir: 'barrer la casa el Viernes Santo es pecado', 'si las personas se bañan en el mar se convertirán en sirena o pescado', 'no se puede castigar a los niños en Jueves y Viernes Santos, sólo después del Sábado de Gloria', 'no se debe encender el fuego de las hornillas sino hasta el Sábado', 'si te vas a pasear durante Semana Santa, Dios te castigará' y la más conocida 'El diablo anda suelto, pórtense bien'.
Testimonio
Yolanda García es una feligresa y comenta que en el departamento de Copán, de donde es originaria, las tradiciones se mantienen; las familias numerosas cocinan unos días antes para que durante la Semana Santa sólo se dediquen a descansar y a calentar los tamales de viaje para los visitantes.
'Las abuelitas decían que los niños tenían que mantenerse quietos, especialmente a las tres de la tarde como señal de respeto en el momento culminante de la muerte de Jesucristo. No se trata de mantenerlos estáticos o asustados sin saber qué es lo que pasa a sus alrededores, es explicarles lo grandioso y sublime de ese momento, la muestra más grande que ha existido por amor a la humanidad', agrega García.
No se puede olvidar un singular personaje como el cadejo, una representación del diablo, que para las abuelitas en este día se retuerce en las cadenas, tratando de distraer a los cristianos del verdadero significado de la Semana Santa.
Para los seguidores de Cristo, hoy, Viernes Santo, es un día en el que se recuerda la pasión y muerte de Jesucristo. Lo importante es dedicarse a Dios participando del Viacrucis, las Siete Palabras y el Santo Entierro de manera solemne y en familia, recomienda.