Continúan las disputas entre Paul McCartney y su segunda esposa, Heather Mills.
El ex Beatle cambió la cerradura de su vivienda londinense y congeló la cuenta bancaria que estaba a nombre de la pareja.
El equipo de seguridad de la casa de McCartney llamó a la policía cuando Mills se presentó con su hija a la casa ubicada en el barrio londinense de St. John’s Wood y quiso entrar, informó el diario londinense Daily Mirror.
La aún esposa del cantante deseaba entregar a la pequeña Beatrice, de dos años, en casa de su padre.
Sin embargo, no pudo abrir la puerta de la residencia, pues habían cambiado las cerraduras.
Tocó el timbre y al no recibir respuesta, el guardaespaldas de Mills subió por un muro para abrir la puerta por dentro.
Entonces, el equipo de seguridad de McCartney alertó a la policía.
Mills esperó la llegada de los agentes.
La pequeña Beatrice fue llevada al otro lado de la casa, para que no viera las tensas escenas.
Sería algo vergonzoso que la niña presenciara este tipo de situaciones, pues para ella sus padres son muy especiales.