El embajador de Francia acreditado en la capital, Frederic Basaguren, convocó al cuerpo diplomático en pleno y a selectas personalidades del Gobierno a la fiesta anual por el 60 aniversario de la liberación de la nación europea.
El área de la piscina del Hotel Real Intercontinental fue la estancia perfecta para el encuentro de amistad y júbilo presidido por el anfitrión francés y el presidente hondureño Manuel Zelaya Rosales.
Desde aquel inolvidable 14 de julio de 1789 se conmemora la Toma de la Bastilla, que ahora representa la Fiesta Nacional de Francia.
Y desde hace más de un siglo, en el Campo de Marte, Talleyrand de París se celebra una gran misa en el altar de la patria.
Amigos y gratitud
En su discurso, el embajador Frederic Basaguren expresó que era un honor para él recibir a todos los presentes; luego se procedió a brindar por los 60 años de liberación.
Basaguren junto a Milton Jiménez y el presidente Zelaya fueron los encargados de dirigir el saludo oficial mientras chocaban sus copas en señal de regocijo.
Mirna Castro y Nan Marinakys.
Degustaciones
Hubo variedad de comida típica del país hecha por Dennis García, chef del hotel sede, quien; además, se encargó de coordinar el surtido de licores que acompañó los manjares, incluyendo desde el fino whisky y el ron hasta vodka y vinos importados.
Todos los años, la embajada francesa organiza esta elegante recepción para celebrar con sus más cercanos amigos, colaboradores y personas del Gobierno la esperada fiesta nacional en la que se dan buenos augurios por la amistad de ambas naciones.
Gustavo Alfaro, Dinorah Hernández y Óscar Kafati.