13/02/2026
08:08 AM

Antonio Banderas: 'La palabra que define mi vida es aventura”

Antonio Banderas promociona en Estados Unidos la película “Los 33”.

Redacción, Honduras

Antonio Banderas ha sido estrella del cine desde hace treinta años, y favorito de Hollywood desde que Mujeres al borde de un ataque de nervios (1988) de Pedro Almodóvar lo lanzó a la fama mundial.

Ahora lleva barba y bigote, como suele hacerlo en estos tiempos, pero se ve tan centrado y entusiasta como siempre, moviendo continuamente las manos al hablar.

“Para mí, la respuesta es la vida misma”, sentencia, hablando con las manos en la forma tan animada en que acostumbra. “La vida me emociona. Tengo 55 años y sigo siendo curioso, lo cual es la clave. Me encanta que haya tantas cosas que no conozco.

“También estoy un poco loco, lo cual es sensacional”, agrega el actor con una cálida risa. “Me gusta explorar cosas nuevas. La palabra que define mi vida es ‘aventura’. He corrido muchos riesgos en la vida. Y seguiré corriéndolos hasta el día en que me muera”.

Se cree sobreviviente

El español desembarcó en Hollywood a principios de la década de los 90 para protagonizar su primera película estadounidense, Los reyes del mambo, aunque apenas era capaz de chapurrear inglés. Ahora, más de dos décadas después, con el idioma completamente dominado y una sólida carrera a sus espaldas, el malagueño tiene la impresión de haber “sobrevivido” más que vivido en la meca del cine.

“¿Que si he estado en una situación de peligro alguna vez en mi vida? He vivido en Hollywood durante 24 años y he sobrevivido. Así que sí, sé lo que se siente”, afirmó Antonio durante una entrevista a Azcentral.

A pesar de ser toda una estrella de cine, para Antonio lo más importante de la vida siguen siendo las cosas sencillas que no puede comprar con dinero. “A veces no apreciamos la vida, y únicamente cuando te enfrentas a la muerte, cuando está justo delante tuyo, aprendes a apreciar lo esencial. ¿Y qué es lo esencial para mí? No es el dinero, un auto nuevo, una casa o un yate moderno, no es nada de eso. Es un abrazo de mi hermana o de mi madre, los ojos de mi hija”.

Foto: La Prensa



Un poema a la vida

Cinco años después de que el mundo se paralizara ante la odisea que vivieron los mineros de Atacama (Chile), que permanecieron 70 días bajo tierra antes de ser rescatados, llega a los cines de Estados Unidos Los 33, una cinta que es “un poema a la vida”, según manifestó a Efe su protagonista, Antonio Banderas.

Enfrascado en una intensa campaña promocional -aunque sin llegar a su récord de 769 entrevistas en 11 días y en 9 países diferentes por El gato con botas-, el actor español celebra “el hecho histórico” de que una película hispana, con un elenco mayoritariamente hispano, una directora hispana y una historia hispana vaya a disponer de un estreno en 2,500 salas estadounidenses a partir del viernes 13 de noviembre.

“Se valoró rodarla en español, pero, desgraciadamente, el inglés sigue mandando en el mercado”, valoró el intérprete acerca de Los 33, dirigida por la mexicana Patricia Riggen y coprotagonizada por Rodrigo Santoro, Mario Casas, Kate del Castillo, Cote de Pablo, entre otros.

“Que la película tenga un alcance de público como el que soñamos tener solo es posible si se filma en inglés. El público latino supone el 25% del total de espectadores anuales en Estados Unidos, así que el español es un idioma que puede ser financieramente atractivo -explicó el español-, pero ese momento aún no ha llegado”.

Para aumentar su atractivo en la cartelera estadounidense, la producción no dudó en reclutar a ilustres nombres como la francesa Juliette Binoche, el irlandés Gabriel Byrne o el compositor estadounidense, recientemente fallecido, James Horner.

Foto: La Prensa



Trama real

El filme, con guion de Mikko Alanne, Craig Borten (nominado al Óscar por El club de los desahuciados) y Michael Thomas, narra una historia de lucha, resistencia y transformación personal, la de los mineros, sus familias y quienes trabajaron por su liberación, todo un ejemplo del triunfo del espíritu humano en circunstancias terriblemente adversas.

“El público se va a encontrar con algo que no conoce: va a descubrir a los protagonistas de forma íntima”, indicó Banderas, que interpreta en el filme al líder de los mineros, Mario Sepúlveda, un grupo del que destacó, especialmente, su capacidad “para conservar el humor en los momentos más dramáticos”.

“Eso es algo que les encanta contar. ¡Hasta llegaron a jugar un partido de fútbol!”, rememoró el actor, quien resaltó “la lucha extraordinaria” que hicieron los protagonistas “por sobrevivir y por volver a su pobreza”.

Como dice su personaje en el largometraje: “Al final, entramos mineros y salimos mineros”.

“Para ellos, un abrazo, un plato de comida, era lo que más valoraban cuando estaban frente a la muerte. Son los valores básicos y eso es esperanzador, especialmente en estos días, donde vemos actos terribles de violencia y parece que la vida ha dejado de tener el valor que tenía”, declaró Banderas.

La fe importó. Para el artista de 55 años, uno de los factores más interesantes de la historia es el valor de todos los que rehusaron darse por vencidos, no ya en el interior de la mina, sino en el exterior, gracias a la insistencia y las reclamaciones de los familiares a los políticos.

“Hablé mucho con Mario sobre la falta de fe. ¿A cuánta gente habrá dejado sepultada? ¿Cuántas veces habrá pasado que los mineros estaban vivos, pero se para el rescate pensando que es imposible y que no se puede gastar más dinero? En este caso -recalcó-, la perseverancia fue determinante”.

La lucha de las mujeres en el exterior es uno de los símbolos del relato, y no es casual que se contara con una directora para esta historia. A su juicio, la “sensibilidad especial” que aporta una cineasta, en este caso Patricia Riggen, resultó clave en este proyecto.

“La película pivota entre la oscuridad masculina y la testosterona de la mina, con la luminosidad de esas guerreras blancas de la superficie”, sostuvo el actor, quien admitió que para Riggen “no fue fácil” meterse durante dos meses y medio en una mina “con un montón de hombres”.