28/12/2025
08:51 AM

Ajo, un alimento milagroso

A diferencia de algunos alimentos que tienen un olor y sabor muy fuertes, pero que no permanecen en la piel de quien los consume, el ajo o el chile persisten en el aliento, gusto y sudor, aún después del aseo personal.

A diferencia de algunos alimentos que tienen un olor y sabor muy fuertes, pero que no permanecen en la piel de quien los consume, el ajo o el chile persisten en el aliento, gusto y sudor, aún después del aseo personal.

En el caso del ajo, éste contiene un compuesto orgánico inodoro localizado en la raíz de los bulbos, llamado alina, que produce una reacción química si es machacado, rebanado o masticado.

Cuando las membranas celulares que dividen las diversas capas que conforman el ajo se rompen, se libera una enzima llamada alinasa, misma que metaboliza la alina, convirtiéndola en alicina.

La alicina es una sustancia que se convierte con facilidad en otros químicos ricos en sulfuro, capaces de circular por el torrente sanguíneo.

Estos compuestos, altamente odoríferos, son responsables de producir el aroma característico del ajo en las personas, mismo que puede ser liberado a través del aliento, el sudor o la orina.

De hecho, tan sólo bastan unas cuantas moléculas de estos aromáticos cócteles para excitar al sentido del olfato y predisponer al cuerpo a alejarse de quien emite ese peculiar y persistente olor.

Beneficios del ajo

Probablemente no haya planta medicinal más conocida y estudiada que el ajo.

Se ha utilizado desde tiempos inmemoriales en numerosas y variadas formas.

El ajo ejerce efectos sobre numerosos órganos del organismo y otros aspectos de nuestra fisiología.

El problema con el ajo es el olor que delata, incluso a varios metros de distancia, a quien lo consume.

Esto se debe a dos sustancias volátiles llamadas aliina y disulfuro de alilo, que se disuelven con gran facilidad en los líquidos y en los gases y al ser trasportadas por la sangre impregnan todos los tejidos del cuerpo.

La forma en la cual se prepara y se ingiere el ajo es importante para lograr captar sus beneficios.

¿Crudo o cocido?

El ajo crudo y el cocido tienen diferentes propiedades medicinales, es decir, algunos de los efectos del ajo se producen con mayor fuerza ingiriéndolo crudo, mientras que otros se logran igual o mejor si está cocido.

Varios de los beneficios del ajo se deben a su compuesto alicina que actúa contra numerosos virus y bacterias. Sin embargo, esta sustancia no está presente en el ajo, sino que se forma cuando la aliina y la alinasa, otras dos sustancias que sí están presentes, se combinan.

Esto ocurre cuando el ajo es cortado, machacado, o en el caso de suplementos de ajo, durante el proceso digestivo. La alicina sólo dura unos minutos, por lo cual es importante ingerir rápidamente el ajo luego de ser cortado o machacado.

Al cocinar el ajo se destruye la alicina. Sin embargo, se liberan otros compuestos como la adenosina y el ajoeno, que tienen propiedades anticoagulantes y ayudan a reducir el nivel de colesterol.

Propiedades

1. Combate

Ayuda a combatir un buen número de hongos, bacterias y virus en las personas.

2. Provecho

Ayuda a incrementar el nivel de insulina, reduciendo así los niveles de azúcar en la sangre.

3. Reduce

Contribuye a reducir el bloqueo de las arterias y a reparar los daños causados por la arterioesclerosis.