Después del monumental error vivido al final de los premios Oscar, todavía se pueden rescatar algunos momentos felices en la ceremonia del pasado domingo.
Como el de los afortunados turistas que fueron invitados a ingresar a la gala por el anfitrión del espectáculo, Jimmy Kimmel.
Según la cadena ABC uno de ellos, Gary Allan Coe que se identificó a sí mismo como 'Gary de Chicago', acababa de ser liberado días antes de la entrega de los premios.
Gary estuvo en un centro penitenciario de California por 20 años y fue liberado tres días antes de los Oscar.
Ahora Gary dice ser un hombre nuevo que se ha volcado a la religión y está comprometido con Vicky Vines, que también estuvo con él en la gala.
“El cambio es posible. Es triste el estar en prisión por 20 años y no poder ser una padre para tus hijos”, dijo Coe a la ABC. “¿Sabes lo que me dijo mi hijo hoy día y que casi me hace llorar? me dijo que estaba orgulloso de mí. Así que escuchar que tus hijos te digan que están orgullosos de ti significa el mundo entero”.
Gary y su prometida robaron cámara durante el show tomando fotos, saludando a los famosos y conviviendo especialmente con el laureado actor Denzel Washington, quien de broma los “casó” ante las cámaras.
Según reportes, la pareja se conoció cuando Coe estaba tras las rejas. Ambos planean casarse este verano.