Hondureños retornan a la nueva normalidad tras encierro por COVID-19

Empresas deberán aplicar estrictamente medidas de bioseguridad, si no se exponen al cierre.

Los comerciantes en Honduras comienzan hoy el desafío de realizar al pie de la letra las indicaciones dadas por las autoridades.
Los comerciantes en Honduras comienzan hoy el desafío de realizar al pie de la letra las indicaciones dadas por las autoridades.

Tegucigalpa, Honduras.

En medio de estrictas medidas de bioseguridad y bajo el espectro de un probable retorno al confinamiento si los casos de coronavirus se disparan considerablemente, Honduras reabrirá hoy gradualmente su economía tras casi tres meses de encierro obligatorio por la pandemia del COVID-19.

La enfermedad, que todavía sigue en alza y aún no alcanza su punto crítico o pico más alto de contagios en el país, ha causado un brutal impacto en la economía con la consecuente caída de la producción, así como el cierre de cientos de negocios y miles de suspensiones y despidos de trabajadores.

400,000
Trabajadores están en riesgo
de perder definitivamente sus empleos si no se reabre la actividad económica.
142,000
Empleados fueron
suspendidos de unas 700 empresas por el cierre de actividades, ocasionado por la emergencia sanitaria..

A partir de este lunes 8 de junio, el Gobierno ordenó la primera fase de reapertura económica, en la cual empresas, trabajadores y ciudadanía deberán respetar y cumplir estricta y obligatoriamente las medidas de bioseguridad dictadas en los protocolos elaborados por la Secretaría de Trabajo.

ll-tegusAPER-080620 (7)(800x600)
Comerciantes se prepararon con anticipación para tener limpios sus espacios de trabajo.

La reanudación de las actividades se hará de forma progresiva por los próximos 75 días y comprenderá a tres regiones del país, que de acuerdo con su nivel de contagios irán incorporando poco a poco a la fuerza laboral de las empresas, negocios e instituciones gubernamentales, asentadas en sus respectivas jurisdicciones.

Listos

Juan Carlos Sikaffy, presidente del Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep), explicó a LA PRENSA que las empresas han estado desde hace tiempo trabajando en sus protocolos de bioseguridad para asegurar una reapertura segura y responsable, aplicando las medidas de prevención de manera estricta.

Indicó que este lunes se abre toda la economía de acuerdo con los porcentajes que corresponden por la región en que han sido clasificadas. Se ha zonificado la reapertura bajo cuatro criterios: densidad poblacional, incidencia de la pandemia, capacidad de atención médica y relevancia económica.

Disposiciones generales para apertura
1. Responsabilidad de patronos
Las empresas y patronos deberán suministrar a sus trabajadores todo el equipo de protección personal (EPP) estipulado en los protocolos según industria o sector, y los trabajadores que no reciban este equipo no están obligados a laborar ni serán sujetos a sanciones. disciplinarias o administrativas para ellos..
2. Población vulnerable
Los mayores de 60 años, embarazadas, hipertensos, diabéticos, con cáncer o con cualquier otra enfermedad de alto riesgo no estarán obligados a presentarse a laborar y tampoco pueden ser objeto de despido o cualquier otra sanción por ausentismo.
3. Transporte de empleados
Mientras no reinicie operaciones el sistema de transporte público, las empresas están obligadas a proporcionar el medio de transporte a sus trabajadores, antes y después de la jornada laboral y deberán tramitar el salvoconducto para todos sus colaboradores.
3. Responsabilidad ciudadana
Cada ciudadano es responsable de adoptar las medidas de bioseguridad, contar con su equipo de protección personal y hacer uso adecuado del mismo. La Secretaría de Trabajo y la Policía Nacional vigilarán el cumplimiento de las medidas de bioseguridad.

En ese sentido, precisó que la región 1 con baja incidencia y baja densidad poblacional, compuesta por 232 municipios, arrancan con el 60% de la fuerza laboral. La región 2 con mediana incidencia y densidad poblacional que comprende 53 municipios, arrancan con el 40% de los trabajadores, y la región 3 de alta incidencia y densidad poblacional, compuesta por 13 municipios, entre ellos Tegucigalpa y San Pedro Sula, arrancan con el 20%.

Se exceptúan, las empresas que están trabajando y continúan haciéndolo de forma normal (supermercados, farmacias, gasolineras, ferreterías y construcción); sectores en pilotaje como restaurantes (delivery y pick up) y centros comerciales (cinco en Tegucigalpa y San Pedro Sula.

ll-tegusAPER-080620 (10)(800x600)
Los centros comerciales también se aprestan a abrir nuevamente sus puertas al público tras meses cerrados.

Dijo que esta reapertura se hizo con base en la información proporcionada por la Secretaría de Salud, Seguro Social, Ministerio de Trabajo, y a partir de ello se elaboró este plan de reapertura inteligente.

Indicó que en la Mesa Intersectorial se instaló un comité de seguimiento que irá evaluando el comportamiento de la población y la incidencia del COVID-19 para determinar cambios en el plan que pueden contener diferentes medidas, incluidas el volver a la fase de confinamiento.

No está escrito en piedra

Lisandro Rosales, canciller y comisionado presidencial para la atención al COVID-19, dijo a Diario LA PRENSA que abrir la economía es una medida necesaria para garantizar la seguridad alimentaria de la población. Hay muchos hondureños que debido a esta emergencia perdieron sus empleos, y eso va en detrimento de miles de familias.

“Esperamos que esta apertura inteligente permita a todos los empresarios sensatos, reponer en gran medida esos puestos de trabajo, aquí todos hemos hecho un sacrificio y hemos tenido que dar ese plus en beneficio de la sociedad”, dijo.

Indicó que existe una responsabilidad compartida en esta nueva etapa: como Gobierno redoblar las capacidades para mantener hospitales y centros de salud con recurso humano y medicamentos necesarios; la empresa privada debe tomar medidas estrictas de bioseguridad para evitar el contagio entre sus colaboradores y la población debe convertirse en un auditor del cumplimiento de esas medidas.

Agregó que desde el Gobierno ya existe un equipo interinstitucional para supervisar los establecimientos, y aquí enfatizó que la empresa que no cumpla deberá permanecer cerrada hasta que demuestre su compromiso con la sociedad cumpliendo con la seguridad de sus empleados y sus clientes.

Nada está escrito en piedra, como Gobierno realizaremos una evaluación constante de los resultados de esta etapa, y para que esto funcione se necesita el aporte de todos, de lo contrario tendremos que continuar con medidas de restricción”.

La Prensa