Nueva York, Estados Unidos.
Un único comprador ha acumulado más de la mitad del cobre almacenado en los depósitos de la Bolsa de Metales de Londres (LME, por sus siglas en inglés), lo que le da control sobre una fuente crucial de suministro y aumenta de los operadores a una potencial alza de los precios.
En varias ocasiones en el último mes, este comprador tenía hasta 90% del cobre mundial guardado en los depósitos de la LME, una cantidad que equivale a cerca de 140.000 toneladas, o más de 1.700 veces el contenido de este metal en la Estatua de la Libertad. Hasta el miércoles, el comprador tenía entre 50% y 80% del cobre almacenado en depósitos, según los datos más recientes de la bolsa.
A los precios actuales, una participación de entre 50% y 80% de los inventarios de cobre de la LME valdría aproximadamente entre US$535 millones y US$850 millones.
Si bien la bolsa no suele identificar a los propietarios de los metales, ocho operadores y corredores que trabajan para diferentes firmas que tienen actividad en la LME creen que se trata de Red Kite Group, una gestora de fondos de cobertura que se enfoca en metales. Uno de los operadores cuenta que cuando él necesita comprar cobre para los clientes, sus contactos en el mercado lo envían a Red Kite, lo que indica que el fondo posee una enorme pila del metal rojo.
Red Kite no quiso realizar comentarios.
Los bancos a menudo mantienen grandes porciones del metal en depósitos licenciados por la LME a nombre de sus clientes, pero es menos común que un fondo de cobertura tenga tanto, dicen corredores y operadores. La LME, que pertenece a Hong Kong Exchanges & Clearing Ltd., no limita la cantidad de metales que puede almacenar un operador en sus depósitos y afirma que tiene mecanismos para prevenir un arrinconamiento del mercado, una situación en la que los propietarios de una gran cuota de los suministros usan su posición para elevar los precios. Por ejemplo, exige que una compañía con una posición dominante preste el metal por períodos cortos y limita la tarifa que se puede cobrar por ese servicio.
“La LME monitorea constantemente sus mercados para asegurar que el corretaje sea ordenado”, dijo una vocera de la bolsa. El sistema de “orientación para préstamos” de la LME “es la forma más efectiva de manejar la presión que surge de las posiciones dominantes en nuestro mercado”.
Los precios del cobre subieron la semana pasada en respuesta a noticias económicas positivas de China, el mayor consumidor del metal. No obstante, continúan por debajo de sus niveles de comienzos del año debido a que la demanda ha sido débil y a que se prevé que la capacidad de producción aumente. El cobre para entrega en tres meses cerró con una ligera caída el viernes a US$6.690 por tonelada en la LME.
El dueño del metal almacenado podría estar apostando a habrá una restricción del suministro de cobre mundial, lo que haría que los precios se disparen, de acuerdo con analistas.
La cotización del cobre que se transa en la LME es usada como una referencia global, y los usuarios de metales acuden a los depósitos de la bolsa para abastecerse de emergencia. Si una firma es dueña de la mayor parte del suministro disponible, puede cobrar precios más altos a los compradores, dicen analistas.
“No hay ninguna razón para que alguien mantenga 70% de las existencias de la materia prima”, apunta Jessica Fung, directora de commodities de metales de BMO Capital Markets.
Establecido en 2004, Red Kite es dirigido por dos de sus socios fundadores, Michael Farmer y David Lilley, ex ejecutivos del conglomerado industrial alemán Metallgesellschaft AG, que colapsó en 1993.
Un único comprador ha acumulado más de la mitad del cobre almacenado en los depósitos de la Bolsa de Metales de Londres (LME, por sus siglas en inglés), lo que le da control sobre una fuente crucial de suministro y aumenta de los operadores a una potencial alza de los precios.
En varias ocasiones en el último mes, este comprador tenía hasta 90% del cobre mundial guardado en los depósitos de la LME, una cantidad que equivale a cerca de 140.000 toneladas, o más de 1.700 veces el contenido de este metal en la Estatua de la Libertad. Hasta el miércoles, el comprador tenía entre 50% y 80% del cobre almacenado en depósitos, según los datos más recientes de la bolsa.
A los precios actuales, una participación de entre 50% y 80% de los inventarios de cobre de la LME valdría aproximadamente entre US$535 millones y US$850 millones.
Si bien la bolsa no suele identificar a los propietarios de los metales, ocho operadores y corredores que trabajan para diferentes firmas que tienen actividad en la LME creen que se trata de Red Kite Group, una gestora de fondos de cobertura que se enfoca en metales. Uno de los operadores cuenta que cuando él necesita comprar cobre para los clientes, sus contactos en el mercado lo envían a Red Kite, lo que indica que el fondo posee una enorme pila del metal rojo.
Red Kite no quiso realizar comentarios.
Los bancos a menudo mantienen grandes porciones del metal en depósitos licenciados por la LME a nombre de sus clientes, pero es menos común que un fondo de cobertura tenga tanto, dicen corredores y operadores. La LME, que pertenece a Hong Kong Exchanges & Clearing Ltd., no limita la cantidad de metales que puede almacenar un operador en sus depósitos y afirma que tiene mecanismos para prevenir un arrinconamiento del mercado, una situación en la que los propietarios de una gran cuota de los suministros usan su posición para elevar los precios. Por ejemplo, exige que una compañía con una posición dominante preste el metal por períodos cortos y limita la tarifa que se puede cobrar por ese servicio.
“La LME monitorea constantemente sus mercados para asegurar que el corretaje sea ordenado”, dijo una vocera de la bolsa. El sistema de “orientación para préstamos” de la LME “es la forma más efectiva de manejar la presión que surge de las posiciones dominantes en nuestro mercado”.
Los precios del cobre subieron la semana pasada en respuesta a noticias económicas positivas de China, el mayor consumidor del metal. No obstante, continúan por debajo de sus niveles de comienzos del año debido a que la demanda ha sido débil y a que se prevé que la capacidad de producción aumente. El cobre para entrega en tres meses cerró con una ligera caída el viernes a US$6.690 por tonelada en la LME.
El dueño del metal almacenado podría estar apostando a habrá una restricción del suministro de cobre mundial, lo que haría que los precios se disparen, de acuerdo con analistas.
La cotización del cobre que se transa en la LME es usada como una referencia global, y los usuarios de metales acuden a los depósitos de la bolsa para abastecerse de emergencia. Si una firma es dueña de la mayor parte del suministro disponible, puede cobrar precios más altos a los compradores, dicen analistas.
“No hay ninguna razón para que alguien mantenga 70% de las existencias de la materia prima”, apunta Jessica Fung, directora de commodities de metales de BMO Capital Markets.
Establecido en 2004, Red Kite es dirigido por dos de sus socios fundadores, Michael Farmer y David Lilley, ex ejecutivos del conglomerado industrial alemán Metallgesellschaft AG, que colapsó en 1993.