Tegucigalpa, Honduras.

Una de las principales fuentes de ingresos para el Gobierno hondureño sigue siendo el financiamiento externo e interno a mediano y largo plazo.

A pesar de la mejoría en la recaudación tributaria derivada de los recientes ajustes fiscales, el Gobierno central deberá contratar más deuda pública para cubrir parte de los gastos programados.

Documentos de la Secretaría de Finanzas (Sefin), exponen que para el año 2017 se estima que el saldo de la deuda pública en relación al PIB alcanzará 49.66%, o sea L254,410 millones.

La inversión pública, será uno de los principales destinos del financiamiento externo.

Para el Grupo Promotor del Diálogo Fiscal, uno de los principios es que “la deuda debe dedicarse exclusivamente a la inversión y no utilizarse para cubrir el gasto corriente, con la excepción de momentos transitorios de severa crisis fiscal”.