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Promueven el cultivo de Bio-G para generar biomasa en Honduras

  • Actualizado: 16 febrero 2013 /

Actualmente se generan dos megavatios de energía; se buscan más productores.

Un novedoso proyecto de producción de biomasa para generar energía renovable a base de la planta denominada Bio-G está desarrollándose en las cercanías de Choloma, y ya está generando dos megavatios de energía al año.

El Bio-G es un clon de la caña común o cañabrava, es nativa de Asia y Medio Oriente y está siendo desarrollada en Honduras por la compañía israelí Galiltec, que promovió el cultivo durante la ExpoAmbiente que concluyó ayer en la ciudad industrial.

La empresa desarrolladora tiene instalado un centro de producción masivo en Zip Calpules, en Choloma, donde tiene un laboratorio de cultivo de tejidos con tecnología de punta, así como invernaderos y viveros que pueden acomodar cualquier escala de producción. De momento emplea a 60 personas en campo y 300 más entre laboratorios y viveros.

Anualmente la empresa produce unas 200 hectáreas de Bio-G que generan unas 20 mil toneladas de biomasa que son distribuidas a las maquilas para que realicen el proceso de conversión energética. Esto permitió la generación de unos dos megavatios anuales de energía eléctrica.

Este cultivo aplica la técnica de micropropagación, que utiliza cultivos de tejidos de plantas para permitir una multiplicación rápida y masiva, es una especie de creación in vitro que se traslada a un vivero antes de ser plantada directamente a la tierra.

Eytan Ronen, gerente de bioenergía de Galiltec, explicó que este tipo de cultivo es común en Asia y Europa, y en Centroamérica está tomando fuerza como alternativa para el desarrollo de las energías renovables. “Las ventajas son muchas, la parte de los costos es la más sobresaliente. El crecimiento de esta planta es mayor al del bambú, ya que se siembra y siete meses después se tiene la cosecha. Posteriormente vuelve a producir en un ciclo de cuatro meses, por lo que se tienen tres cosechas en el año”, explicó.

Luego de la primera producción, se corta y seca para convertirla en pacas o fardos que posteriormente son distribuidos a las procesadoras.

La meta: 500 hectáreas

Para este año la empresa plantea la producción de 500 hectáreas de Bio-G, lo que equivale a duplicar el área sembrada, logrando así la biomasa necesaria para generar unos cinco megavatios anuales de energía.

Para alcanzar la meta de producción, la firma llamó a campesinos e inversionistas que tengan terrenos cultivables en las cercanías de Choloma y quieran diversificar sus productos.

“La meta es expandirse. Nosotros queremos desarrollar más proyectos para lograr unas 50 mil toneladas este año, vemos mucho interés por parte de las maquilas. Por ello, estamos buscando más terrenos para sembrar este cultivo. Buscamos que las plantaciones estén a un máximos de distancia de 50 kilómetros” de la planta, finalizó Ronen.