Advierten los economistas que el próximo presidente de la República deberá aprobar en 2014 un fuerte paquetazo fiscal para poder cumplir con los compromisos que heredará del Gobierno actual.
Los expertos sustentan sus apreciaciones en que las medidas tributarias que el Gobierno analiza tomar han surgido al calor del discurso político para enfrentar las críticas de diversos sectores de la sociedad y no por el interés de sanear las finanzas públicas.
El gobierno de Lobo será recordado como el que más ajustes fiscales aprobó, ya que en tres años promulgó ocho leyes para mejorar las recaudaciones tributarias, y se espera que para 2013 se envíen una o dos reformas adicionales al Congreso.
Diversas organizaciones, tanto dentro como fuera de Honduras, han advertido que las perspectivas de las finanzas públicas son negativas por el deterioro fiscal, el que se mantendrá en el corto y mediano plazo por causa del proceso electoral de este año.
En opinión de los analistas, el principal desafío de las próximas autoridades será estabilizar las finanzas públicas, las que a partir de 2012 experimentaron un rápido deterioro por el excesivo gasto corriente, que no pudo ser cubierto con los ingresos tributarios generados por los ocho paquetazos.
“El ajuste fiscal que se viene el próximo año será fuerte y dependerá de quien gane las elecciones”, dijo Hugo Noé Pino, expresidente del Banco Central de Honduras.