La SAG celebró recientemente un taller regional para diagnosticar la situación del buceo en la pesca y la acuicultura.
Al respecto ahonda, José Roberto Hernández, director de la Digepesca, agregando sobre las estrategias que implementarán este año para reducir la pesca ilegal que afecta a esta industria con un crecimiento sostenido de 10.9%, gracias en gran medida al cultivo de camarón.
La práctica del buceo se ha vuelto una necesidad en la obtención de especies marinas, sobre todo langosta y caracol. Debido a que ha habido una sobreexplotación de las especies y por efecto del cambio climático se han ido a profundidades mayores, tanto que el pescador no puede bucear a pulmón. Ese es el punto toral. Se ha vuelto una necesidad hacer uso de tanques, pero también de otras artes de pescas como compresores hechizos. Estamos trabajando en ver qué alternativas podemos implementar para hacer menos dañino este oficio. Con apoyo de la FAO queremos reglas más inclusivas y que se respeten.
Las estrategias de poner vedas temporales, que comienzan a finales de febrero y terminan a finales de julio ha dado un espacio para que las poblaciones se recuperen. Tenemos problemas con la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada. Con la Naval y la Marina Mercante vamos a implementar un plan muy serio para aplicar la ley a estos pescadores que ejercen la pesca ilegal, pero en sí, el sector de la pesca está bien.
No son cifras significativas, pero es una competencia desleal para todos los actores de la cadena que están regularizados y que tienen que pagar impuestos. Esta pesca bota los precios del mercado, por lo que resulta difícil colocar productos pesqueros.
Hay un contrabando muy fuerte, sobre todo del caracol que viene de Belice, pero vamos a implementar seguridad más fuerte con las postas, y también en las poblaciones artesanales de La Mosquitia. Hay un plan muy fuerte de la Naval para este año, que buscará regular esta problemática del sector.