La constructora NCC paralizó por tiempo indefinido la edificación de la aduana fronteriza de Corinto porque el Ministerio de Finanzas no está al día con las asignaciones presupuestarias. El personal de la compañía fue retirado del plantel ubicado a pocos metros de la frontera guatemalteca y reconcentrado en Cuyamel, donde operan las oficinas administrativas de la empresa sueca que tiene a su cargo la construcción de la obra.
“Es la primera vez en lo que va de 2006 que se suspende el avance de este proyecto, aunque el año anterior se produjeron dos movimientos similares, lo cual está provocando serios atrasos porque todo apuntaba a que los trabajos terminarían en el mes de marzo”, dijo uno de los ingenieros a cargo de la supervisión.
Hasta ahora, la aduana lleva un desarrollo estimado en un 50 por ciento. Sin embargo, con las constantes suspensiones de labores la entrega del complejo se retrasará.
Si no hay dinero para pagar a los trabajadores, la empresa no puede asumir este compromiso porque Finanzas es la que cancela las estimaciones que se le presentan de acuerdo al avance de los trabajos, dijo la empresa.
La responsabilidad de entregar los recursos en su debido tiempo son imputables al Gobierno hondureño, agregó.
Para el sector empresarial y comercial que moviliza sus productos por este punto de control fronterizo, la paralización de los trabajos es preocupante, ya que al ritmo que va la obra significa representa más gastos, opinó Roberto Lemus, miembro de la Cámara de Comercio de Puerto Cortés.
Para saber
Además de haberse paralizado la construcción de la aduana de Corinto, también se encuentran suspendidos los trabajos en la carretera fronteriza CA-13, y muchos estiman que el presidente Ricardo Maduro perdió el interés en estas obras porque ya no podrá inaugurarlas, como era el plan inicial de este Gobierno.