26/02/2026
10:44 AM

Palmeros le apuestan a la producción de biocombustible

San Pedro Sula, Honduras.

Una revolución en materia energética provocará en el país la producción de biocombustible a base de aceite de palma, proyecto que estiman comenzará a desarrollarse este año.

Así lo informó Héctor Castro, directivo de la Federación Nacional de Palmeros de Honduras (Fenapalmah), quien explicó que están a la espera de que se elabore y presente al Congreso Nacional el anteproyecto de Ley de Biocombustible, el cual permitirá comercializar el producto a nivel nacional.

Proceso
Siete plantas que operan en el país ya producen gas metano. Las moléculas del gas metano es CH4, que es la misma del petróleo: carbono e hidrógeno, el gas metano lo estamos produciendo en forma de gas, y este se puede utilizar para producir la gasolina.
“Las autoridades del Gobierno nos han prometido que en un mes tendrán lista la iniciativa para introducirla al Poder Legislativo. Esta ley nos permitirá utilizar los componentes del aceite de palma para reemplazar el biodisel y las gasolinas”, refirió Castro.

Una vez que el Congreso dé “luz verde” a la iniciativa se comenzarán los trabajos para construir dos megaplantas generadoras de biocombustible, las cuales tendrán un valor de 80 millones de dólares. Una de ellas estará ubicada en Colón y la otra en la costa norte, reveló el representante del sector palmero.

“En 16 meses ya tendríamos las plantas funcionando y generando combustible. Nuestro objetivo es que Honduras tenga autosuficiencia energética”, agregó Castro.

Capacidad de producción

Los palmeros aseguran que actualmente tienen la capacidad para sustituir el 50% de la demanda de combustible fósil que tiene el país.

18.2
Millones de dólares
Fueron las divisas que se registraron por los envíos realizados durante el mes de enero de este año.
“Con las 180,000 hectáreas que tenemos produciendo aceite de palma, es suficiente para generar una gran cantidad de combustible”, puntualizó.

Agregó que el precio de este producto sin duda será más bajo que el que registran las gasolinas actualmente, ya que el precio no dependerá de las fluctuaciones del mercado internacional, como pasa con el petróleo.

La meta es que en las estaciones de servicio donde se venden los derivados del petróleo también despache el biocombustible.

“La ley deberá autorizar esa mezcla en la comercialización”, concluyó.

Los palmeros prevén que este proyecto podría generar alrededor de 120 mil nuevos puestos de trabajo, entre directos e indirectos.

Arnaldo Castillo, titular de la Secretaría de Desarrollo Económico (SDE), dijo en una entrevista a LA PRENSA que las reformas al anteproyecto de Ley de Biocombustibles ya están listas “solamente falta afinar la estructura de precios”, confirmó.

El funcionario manifestó que el principal objetivo de esta iniciativa es bajar en al menos un 5% la importación de la factura petrolera.

$600
Valor de la tonelada
De aceite de palma en el mercado internacional, según la asociación de palmeros.
Por su parte Mario Del Cid, asesor en materia energética, dijo que el país debe estar a favor de todas las formas alternas de energías que se puedan producir, especialmente, las renovables.

“Estos proyectos generalmente requieren una inversión muy alta, por lo que se necesita apoyo del Gobierno, para que sea factible de llevar acabo”, analizó.

Ejemplificó que en Latinoamérica algunos países como Brasil y Colombia han tenido buenos resultados con la implementación de biocombustible.

Amigable con el ambiente

Daniel Aguilar, presidente de la Asociación Nacional de Industriales (Andi), dijo que es difícil que se reemplacen totalmente los combustibles fósiles por biocombustibles a partir de aceite de palma africana, “sin embargo podríamos mezclarlos y lograr de esa manera reducir la cantidad de emisiones producidas solamente por el consumo de combustibles fósiles en el país. Para el medio ambiente esto es bueno.

No obstante, hay que tener cuidado con una promoción no muy razonada de la explotación de aceite de palma para biocombustible, pues podría causar la reducción de producción alimenticia y por ende incrementar los costos de los alimentos. La no dependencia de combustibles fósiles siempre es buena”, concluyó el empresario.

Foto: La Prensa