Cartagena, Colombia.

Las fincas hondureñas productoras de aceite de palma registran un rendimiento 20% mayor por hectárea sembrada en comparación con las colombianas, ubicándose así en el tercer lugar del ranking de producción latinoamericano.

Carlos Murgas, exministro de agricultura y empresario aceitero de Colombia, dijo estar impresionado del buen rendimiento de producción que tienen las fincas hondureñas.

“Visité recientemente Honduras y me he impresionado porque aprendieron la lección mejor que el maestro. Yo asesoré y abastecí de semilla, hace 20 años, a los productores que sembraron por primera vez palma en ese país, y la evolución es tal que he traído información sobre las buenas prácticas de producción de allá con el fin de copiarlas aquí”, detalló.

Agregó que “ están haciendo una maravilla en el área de nutrición en comparación con el resto de países latinoamericanos. Aprendieron más de nutrición que nosotros. Tienen un rendimiento 20% mayor que nosotros, que somos el mayor productor de Latinoamérica”.

Murgas destacó que pese a que Colombia comenzó a cultivar antes y que posee una extensión superior de 450 mil hectáreas contra 147 mil de Honduras, en términos de nutrición están rezagados. “Tenemos más años de estar en producción, pero no mejor rendimiento”.

Foto: La Prensa



Rendimiento máximo

Las fincas bien tecnificadas y con buen material genético están produciendo entre 40 y 44 toneladas por hectárea de fruto al año, lo que se traduce en 26 toneladas de aceite crudo, informó Héctor Castro, directivo de la Federación Nacional de Palmeros de Honduras (Fenapalmah).

“Nosotros tenemos fincas modelo que están haciendo las cosas muy bien y que en rendimiento registran una extracción de aceite de palma de 26 toneladas por hectárea al año, unos 260 kilos. Eso es altísimo”, apuntó.

Castro informó que están trabajando con los pequeños y medianos productores que registran un nivel de producción bajo que apenas roza las 10 toneladas de fruta por hectárea. “El problema de los pequeños productores es que han sembrado palma con deformación genética. Estamos implementando un programa con el que se identificará a los productores que tienen problema para proveerles de buena semilla. Les hemos dicho que si no siembran nuevamente no les vamos a comprar la fruta, ya que esta produce poco aceite. Buscamos que cultiven material genético certificado para mejorar el rendimiento a nivel nacional”, explicó.

El programa contempla que en dos años y medio todo el parque palmicultor tendrá buen rendimiento.

“Los nuevos materiales están produciendo a los 18 meses, contrario a las plantas anteriores que tardaban tres años en cosechar; por eso estimamos que en 30 meses todos los productores deben presentar un nivel de rendimiento optimo”, dijo Castro.

En total, más del 70% del área sembrada de palma africana presenta rendimientos arriba de 20 toneladas.

El representante de los palmeros proyecta que este año el área de siembra se extenderá un 8%. De seguir con este ritmo de crecimiento esperan igualar a Colombia en 10 años. Reveló que otra ventaja que tiene el país que permite seguir impulsando el crecimiento del cultivo de palma es la demanda del mercado, esto debido a que Colombia dejó de ser un competidor al comenzar a consumir el 80% del aceite que extrae. A junio de este año, las exportaciones hondureñas de aceite se situaron en 121 mil toneladas, unos $91.8 millones de dólares.

Acceso a crédito

Antonio Mejía, presidente de la Asociación Nacional de Campesinos Hondureños (Anach), aseguró que la principal barrera de los pequeños palmeros para mejorar la producción de sus fincas es la falta de recursos para invertir en tecnificación. “Tenemos muy poco acceso a créditos y eso nos impide invertir en mejoras. Hay productores que solo logran sacar entre 5 y 8 toneladas de aceite crudo por año”, lamentó Mejía.