La Secretaría de Energía (SEN) anunció la nueva estructura de precios de los combustibles que entrará en vigencia a partir del lunes 17 de agosto de 2026 en Honduras.
La nueva tabla de precios contempla incrementos en la mayoría de los derivados del petróleo, tanto en Tegucigalpa como en San Pedro Sula. El mayor aumento corresponderá al diésel, mientras que el GLP doméstico mantendrá su precio.
En Tegucigalpa, el galón de gasolina súper aumentará 29 centavos y pasará a costar L139.12. En San Pedro Sula, el incremento será de 13 centavos, por lo que el nuevo precio será de L135.22.
La gasolina regular también tendrá un incremento. En la capital subirá 81 centavos y su precio será de L128.23 por galón, mientras que en San Pedro Sula aumentará 66 centavos y se ubicará en L124.50.
La SEN indicó que la gasolina regular mantiene un apoyo económico temporal de 81 centavos por galón en Tegucigalpa y de 66 centavos en San Pedro Sula.
El diésel tendrá el mayor incremento de la nueva estructura. En Tegucigalpa subirá L3.89, alcanzando un precio de L138.14 por galón. En San Pedro Sula aumentará L3.73, para llegar a L134.35.
En el caso del queroseno, el aumento será de L2.62 por galón en Tegucigalpa, donde tendrá un precio de L122.59. En San Pedro Sula subirá L2.46, hasta alcanzar los L118.66.
GLP doméstico mantiene su precio
El precio del gas licuado de petróleo (GLP) doméstico no tendrá modificaciones durante la nueva semana.
El cilindro se mantendrá en L249.62 en Tegucigalpa y L228.47 en San Pedro Sula. El Gobierno continuará aplicando un apoyo económico temporal de L35.22 por cilindro en la capital y L35.58 en San Pedro Sula.
Por otra parte, el GLP vehicular será el único producto que registrará una reducción de precio.
En ambas ciudades, el galón disminuirá cinco centavos. De esta manera, tendrá un precio de L48.34 en Tegucigalpa y L44.81 en San Pedro Sula.
Los nuevos precios estarán vigentes, desde el lunes 17 hasta la medianoche del domingo 23 de agosto, y corresponden a la estructura establecida por la Secretaría de Energía para los combustibles comercializados en el país.