17/02/2026
08:43 PM

'Nuestro objetivo es establecer un techo a la usura”: Francisco Rivera

San Pedro Sula, Honduras.

El número de tarjetas de crédito que circulan en Honduras es de 829,258, según los reportes a febrero de 2016 de la Comisión Nacional de Bancos y Seguros (CNBS).

Sin embargo, la cifra refleja una caída interanual de 3.5% si se compara con los número de 2015.

Buena parte del descenso se debe a los altos intereses del llamado dinero plástico, asegura José Francisco Rivera, diputado nacionalista del Congreso Nacional, quien habla sobre su proyecto de Ley para Prevenir y Sancionar la Usura en el Estado de Honduras.

El congresista de Olancho espera que para este mes esté listo el decreto de la iniciativa presentada.

¿Cómo es que ha tomado tanta relevancia en los últimos días el proyecto de Ley para Prevenir y Sancionar la Usura en el Estado de Honduras?

Hicimos la presentación en octubre del año pasado, pero el sector hondureño de la economía social reactivó el tema. Ahora estamos estudiándolo para tener un dictamen y ver si la próxima semana o durante este mes podamos tener ya un decreto que venga a resolver el problema de los altos intereses que están cobrando por las tarjetas de crédito.

¿Cómo espera que este proyecto blinde los espacios que tendrían las instituciones emisoras de tarjetas de crédito?

Nuestro gran objetivo es bajar los intereses a manera de establecer un techo que defina cuándo comienza la usura y es cuando estas instituciones empiezan a cobrar un determinado porcentaje. Debemos ponerle un techo a la usura y decir que un usurero es aquel que cobra de más. Ese es el tema toral en este momento. Proponemos que el Congreso Nacional les ponga techo a la usura y una vez que lo hagamos y definamos cuándo comienza la usura, entonces aquellos emisores de tarjetas de crédito que cobren más de esa cantidad serán identificados.

El número de unidades de tarjeta de crédito ha ido en descenso ¿cree que las altas tasas de interés sea una de las razones?

Claro que sí, es por el nivel de morosidad de las personas. El 50% de la masa monetaria que circula en el país es por concepto de préstamos y mucho de ello se debe al saldo de las tarjetas de crédito. No va para producción o actividades económicas para el país, simplemente para el consumo. Esos L8,000 millones que gana el sistema financiero por intereses deben irse a la producción.

¿Está en los planes promover una cultura de pago y responsabilidad de parte de los usuarios que utilizan las tarjetas?

No estamos promoviendo la picardía, porque si alguien saca una tarjeta de crédito, su obligación es pagarla. No estamos diciendo que la gente no pague, lo que estamos diciendo es que se bajen los intereses. Además las personas necesitan una capacitación u orientación en el uso de este medio de pago. Bueno, en eso estamos, esa es la lucha.

¿Cómo han sido las reacciones de la sociedad ante esta propuesta?

Me he reunido con representantes del Fosdeh (Foro Social de la Deuda Externa y Desarrollo de Honduras). Ya se están involucrando además más diputados.

Por ejemplo, no creí que el Cococh (Consejo Coordinador de Organizaciones Campesinas de Honduras) estuviera siendo afectado y resulta que los campesinos también son afectados. Los comerciantes compran con tarjetas de crédito, revenden en los mercados y pagan con altos interés. Con deudas estancadas nadie puede salir adelante.

¿A su criterio este proyecto fortalecerá la competitividad de Honduras?

Vamos a fortalecer el sistema financiero de Honduras, porque si bajamos los intereses, las personas tendrán más posibilidades de acceder a créditos. Esta además el tema de la central de riesgo, que a futuro hablaremos también al respecto.